Extensas plantaciones de cocos, como las de la fotografía que se encuentran a lo largo del litoral Atlántico de Nicaragua, podrían ser atacadas por la enfermedad conocida como “amarillamiento del cocotero”.

Cocoteros de la Costa Atlántica amenazados

El amarillamiento letal del cocotero es transmitido por un pequeño insecto que transfiere la enfermedad cuando chupa el cogollo de la planta Cuentan con un financiamiento de 120,000 dólares y contempla la introducción de material genético resistente a la enfermedad Leslie Nicolás Lacayo [email protected] La extraña enfermedad conocida como “amarillamiento del cocotero” se encuentra cercana […]

  • El amarillamiento letal del cocotero es transmitido por un pequeño insecto que transfiere la enfermedad cuando chupa el cogollo de la planta
  • Cuentan con un financiamiento de 120,000 dólares y contempla la introducción de material genético resistente a la enfermedad

Leslie Nicolás Lacayo [email protected]

La extraña enfermedad conocida como “amarillamiento del cocotero” se encuentra cercana a las costas del Litoral Atlántico, lo que pone en peligro la existencia de los cocoteros (cocos) nicaragüenses, según lo indica un estudio elaborado por el proyecto ARAP Chemonics /USAID.

Según el estudio facilitado a LA PRENSA por estedicho organismo, se sabe que esta enfermedad se encuentra a tan sólo 200 kilómetros de las costas nicaragüenses fronterizas con Honduras. Exactamente en el departamento de Gracias a Dios en el país vecino.

Esta enfermedad ha viajado desde su introducción en Florida a través de México, Belice Guatemala y Honduras acabando con las plantaciones de cocos y palmeras de la costa. Esta enfermedad presenta saltos discontinuos como una forma de diseminación, por lo cual no se puede predecir con exactitud su llegada a Nicaragua.

Las investigaciones realizadas por el proyecto ARAP Chemonics /USAID, señalan que el amarillamiento letal del cocotero es transmitido por un pequeño insecto que transfiere la enfermedad cuando chupa el cogollo de la planta, viéndose después un amarillamiento de las hojas.

Este padecimiento, termina con la muerte de la planta en un período de tres a seis meses.

Se sabe según estudios realizados que unas 200,000 personas de diversas etnias que viven en la Costa Atlántica usan el coco como alimento, aceite para cocinar, jugo y la cáscara como leña. La producción de cocos en la Costa Atlántica en su mayoría es una producción de patio o comunitaria, en la cual las familias y comunidades se surten de estos árboles.

Las conclusiones del estudio indican que “las plantaciones actuales en hectáreas a nivel de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) se estiman que abarcan un área total de 2,500 hectáreas, las cuales desaparecerán una vez ingrese la enfermedad a Nicaragua”.

CUÁNDO INICIÓ EL ESTUDIO

El proyecto de estudio sobre esta enfermedad inició en el mes de abril de este año con el apoyo de instituciones como ARAP/USAID, USAID, IICA, USDA, Sanidad Vegetal del Mag-For y la Fundación para la Autonomía de la Costa Atlántica (Fadcanic).

El mismo cuenta con un financiamiento de 120,000 dólares y contempla la introducción de material genético (plantas de coco) resistentes a la enfermedad y su introducción a las comunidades de la RAAN y RAAS.

De igual manera la introducción de material genético (plantas y semillas) que será utilizado para efectuar cruces y producir en el país híbridos que son resistentes a la enfermedad.

También se ha programado en el estudio la diseminación y entrenamiento a través de presentaciones, afiches, y programas radiales en las comunidades de la RAAN y RAAS de los pobladores para poder reportar la presencia de la enfermedad y reconocer la necesidad de introducir variedades de cocos nuevos a sus comunidades.  

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