- Venezuela se ha convertido, gracias a los convenios petroleros, en uno de los principales socios comerciales de Cuba
- La afinidad de Chávez con el régimen de La Habana ha despertado preocupación en Estados Unidos
CNN
PUERTO ORDAZ, VENEZUELA.- A modo de regalo anticipado de cumpleaños, el presidente venezolano Hugo Chávez le obsequió ayer a Fidel Castro una visita a una región selvática de Venezuela, que inspiró relatos de ficción y películas sobre dinosaurios y la prehistoria, entre ellas la novela “El Mundo Perdido” y la taquillera película “Parque Jurásico”.
El presidente cubano viajó el sábado a Venezuela para recibir una condecoración y hacer turismo de aventura en la cascada más alta del mundo, desvirtuando versiones sobre problemas de salud, y dejando atrás las conjeturas sobre el desvanecimiento que tuvo en junio pasado.
El mandatario cubano, que cumple hoy 75 años, viajó con Chávez al Parque Nacional Canaima, uno de los más grandes del mundo, con una superficie del tamaño de Bélgica.
En Canaima, en el sudeste del país, se encuentra la caída libre de agua más alta del mundo, el Salto Ángel, y grandes formaciones rocosas que se levantan de la selva entre mesetas, planicies, valles y ríos.
Esta tierra antigua y exótica inspiró al novelista británico Sir Arthur Conan Doyle a escribir su historia de ciencia ficción “El Mundo Perdido”. Publicada en 1912, relata una expedición hacia una remota meseta de la jungla sudamericana habitada por prehistóricas plantas y dinosaurios.
La novela fue la base de varias películas en el pasado siglo, entre las que está el exitoso filme “Parque Jurásico”.
SU SALUD PARECE NO SER PROBLEMA
Despejando rumores sobre sus problemas de salud, Castro, arrancó el sábado la celebración adelantada de su cumpleaños con una apretada agenda que incluyó visitas a centros históricos de Ciudad Bolívar, ubicada a unos 460 kilómetros al sudeste de Caracas, encuentros con niños, y un acto popular en la Plaza Bolívar, donde fue condecorado con el Gran Cordón del Congreso de Angostura.
Entre vivas y cantos, Chávez adelantó el sábado las celebraciones del cumpleaños de Castro, el “muchacho” a “prueba de tempestades y a prueba de balas”, tal como lo describió en medio de un acto popular, donde hizo coro con unas 1,000 personas para cantarle a su “hermano” el cumpleaños feliz.
“Para que viva la Revolución Cubana tiene que vivir la Revolución Bolivariana”, dijo Castro a las personas que se aglomeraron en la plaza central de Ciudad Bolívar para aupar al visitante extranjero que fue distinguido con la mayor condecoración del estado Bolívar.
Castro atacó el “imperialismo” de Estados Unidos y “la globalización neoliberal” a la que culpó de una elevada pobreza y opresión de los países del tercer mundo.
Asimismo, sugirió que si se hubiesen realizado los sueños bolivarianos de unidad, actualmente las naciones iberoamericanas no estarían sometidas al yugo de los Estados Unidos ni existiría una propuesta hemisférica del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
PREOCUPACIÓN POR VÍNCULOS CON CUBA
Chávez ha sido fuertemente criticado por la estrecha relación que ha desarrollado con el líder comunista cubano, y ha sido acusado de estar “cubanizando” a Venezuela.
Su afinidad con el régimen de La Habana también ha despertado preocupación en Estados Unidos, que mantiene un embargo económico contra la isla caribeña. El gobierno venezolano ha rechazado las críticas, asegurando que el modelo de la “Revolución Bolivariana” de Chávez es original y no una copia de la Revolución Cubana.
A excepción de un acuerdo de cooperación para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria firmado el sábado, Chávez y Castro han mantenido en reserva los posibles nuevos convenios que considerarían en esta visita.
Minutos antes de abordar el avión que lo llevaría al Parque Nacional de Canaima, el mandatario cubano dijo que “pensamos que todo marcha muy bien, hay programas que están un poco retrasados, pero estamos muy felices”.
El Embajador de Venezuela en Cuba, Julio Montes, dijo la semana pasada que Chávez y Castro revisarían en su reunión el convenio petrolero que suscribieron en octubre de 2000, que prevé la venta a la isla caribeña de 53.000 barriles diarios de crudo en condiciones preferenciales, a cambio de servicios cubanos de asesoría deportiva, medicinas y productos agrícolas.