Indiana María Lagos Galo.

La linda banderillera del Kilómetro 238

Existe una fuente de trabajo para las mujeres sobre las carreteras en construcción de Ocotal Mario Fulvio Espinosa [email protected] Estamos cerca del pueblecito de Dipilto listos para tomar fotografías de los trabajos que lleva a cabo la Empresa Constructora Sueca NCC en la carretera que va de Ocotal a Las Manos. Haciéndose la peligrosa se […]

  • Existe una fuente de trabajo para las mujeres sobre las carreteras en construcción de Ocotal

Mario Fulvio Espinosa [email protected]

Estamos cerca del pueblecito de Dipilto listos para tomar fotografías de los trabajos que lleva a cabo la Empresa Constructora Sueca NCC en la carretera que va de Ocotal a Las Manos.

Haciéndose la peligrosa se nos acercó.

— ¿Por qué andan retratando cerros y palos caídos y no me retratan a mí?

— Es que somos periodistas y andamos haciendo un reportaje.

— ¿Y qué van a decir de todo ese chunchero? (Y señala las grúas y tornapules que rodean el lugar).

— Pues según lo que salga. Si sirven o no, la cosa es preguntar. Pero… ¿vos cómo te llamás?

— Indiana María Lagos Galo.

— ¿Sos de por acá?

— Sí, soy de Ocotal y trabajo de banderillera.

— Antes de llegar a este lugar sólo banderilleros hemos visto.

— Pues aquí, en el kilómetro 238 sólo mujeres manejamos las banderillas.

— ¿Cuantas mujeres trabajan aquí?

— Somos 31 banderilleras. La mayor parte venimos de Ocotal. Aquí hay mujeres solteras, casadas, arrejuntadas, con hijos y sin hijos.

— ¿Y cómo es este trabajo?

— Yo trabajo desde las seis de la mañana a las seis de la tarde, pero nos dan una hora de descanso para el almuerzo. Mi tarea es dar el banderillazo para que pasen los vehículos cuando sólo está funcionando una vía de la carretera.

— ¿Y pasás alegre en este lugar?

— Pues sí… Pero… ¿y la foto que me iban a tomar?

— A ver, pues, ponéte a dar banderillazos y clas, te tomamos la foto.

(Con coquetería la Indiana María dio un banderillazo y después otro y otro y otro. Sin lugar a dudas, es la banderillera más bonita que hemos visto en esta ruta).

Terminada la sesión fotográfica sonriendo nos dice:

“Cuidado no me mandan la foto… Ojalá que sea cierto que tiene película esa cámara”.

(Se despide con un gesto coqueto y se aleja “chiquiándose” a cumplir con sus banderillazos).  

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