- De frente a las elecciones, quizá habrá que esperar
Edgard Tijerino M. [email protected]
La política, con todas sus distorsiones, ha desplazado al béisbol como el deporte rey en el terruño… El ¿cómo van las encuestas?, ha reemplazado al ¿quién ganó? ¿quiénes juegan?
¡Cómo cambian los tiempos, amigos!.. Recuerdo que en 1971, mientras se firmaba el pacto entre Agüero y Somoza, la inauguración del Torneo de La Amistad, era el gran show… La gente estaba más interesada en la Selección Nacional dirigida por Oscar Larios, que en las consecuencias de la “negociación política” que afectó drásticamente uno de los más fuertes liderazgos de los últimos tiempos.
Posiblemente saliendo de firmar, Somoza y Agüero preguntaron si sería Sergio Lacayo el pitcher abridor y qué posibilidades tenía Nicaragua en el certamen… Con entradas próximas a los 20 mil y Nicaragua avanzando invicta en fiera pelea con Colombia y Dominicana, la política fue derrotada por el béisbol.
En octubre, el cierre de las campañas de los diferentes candidatos agitará tanto este convulsionado país, que el Play Ball no tendrá un gran significado, y mucho menos entrando noviembre, con las votaciones en las narices, porque de alguna manera la expectación atrapará hasta a quienes como yo, no vamos a votar.
Y de inmediato, todo es incierto… ¿Quién dice que tendremos un clima propicio para jugar béisbol o para provocar interés?
Ni siquiera vamos a tener los Play Offs de Grandes Ligas y la Serie Mundial en las pantallas caseras, porque este año, los derechos de TV subieron considerablemente… De manera que en lugar de Roger Clemens y Randy Johnson, los pitcheres probables serán Enrique Bolaños y Daniel Ortega… Ninguno para ganar un Cy Young.
Algo más: ¿Cómo estará la disponibilidad de los patrocinadores atravesando por una recesión?.. En los últimos campeonatos el peligro de naufragio de algunos equipos ha estado latiendo desde muy temprano… ¿Se imaginan ahora?
¿Cuántas empresas estarán dispuestas a invertir en los equipos y en las transmisiones de radio?.. Esa es una gigantesca incógnita.
¿Qué tipo de modificaciones económicas podrán aplicarse sin provocar alteraciones?.. Recordemos que un equipo estaba costando más de 200 mil dólares la temporada de 5 ó 6 meses.
¿Cómo descartar la posibilidad de parar la Liga en medio de la agitación política previsible y la falta de recursos económicos?.. ¿Quién puede garantizar estabilidad?.. ¿Qué puede ser lo seguro excepto la inseguridad?.. ¿Cómo se estructurará la tabla salarial?