Juan Ramón Madrigal LiraCatólico Evangelizado; Comunidad de Tola, Rivas.
Deseo que estas pequeñas reflexiones sirvan para aclarar algunos puntos del artículo de monseñor Amado Peña (sobre el manifestante que ofendió al Cardenal). Para escribir estas cuatro líneas “me puse en oración”, y pensé en lo que haría Jesús en estas circunstancias. La respuesta la encontré en los Evangelios.
La protesta de monseñor Amado Peña es correcta y estamos de acuerdo con él y nos sentimos ofendidos por lo que hizo este hermano. Posiblemente él no ha tenido la oportunidad de conocer a Jesús personalmente y menos a nuestra Iglesia Católica.
Creo que culpar a todas las personas que simpatizan con un determinado partido es injusto; es saludable recordar que en nuestra Iglesia hay personas con ideologías diferentes, puedo asegurar que una gran cantidad de católicos son gente comprometida con la causa de Jesucristo, son personas que aportan recursos para llevar la evangelización a todos los nicaragüenses “rojos, verdes, rojinegros”.
Ésta es una realidad que no se puede obviar y nuestros pastores lo saben, personalmente conozco a una gran cantidad de gente de diferentes ideologías, trabajando por nuestra Iglesia, evangelizando en los lugares donde no pueden llegar los sacerdotes y si lo hacen es una vez al mes y otros miles de diferentes colores que pronto serán evangelizados.
Por lo tanto no es bueno generalizar que los sandinistas viven en blasfemia y que tienen un corazón negro. En nuestra comunidad pensamos que esto es faltarle el respeto a una gran cantidad de hermanos en Cristo que aman y se esfuerzan para hacer la voluntad de Dios.
No es pecado recordar que en este país se han cometido errores “horrorosos”, de un lado y del otro, siendo los únicos perdedores nosotros los más pobres, en este sentido todos somos responsables. Jesús dijo: “El que se sienta libre de pecado que tire la primera piedra”.