- Forense dictaminó que muerte ocurrió por edema cerebral
compatible con maltrato infantil crónico
Janelys Carrillo Barrios [email protected]
Rosa Estelvina Velásquez Gúnera y su compañero de vida Luis Mariano Martínez García, enfrentarán un jurado que determinará su nivel de responsabilidad en la muerte de Leonela Isabel Velásquez Gúnera, muerta tras vivir “el infierno en la tierra”, según una investigación judicial.
La joven y su pareja fueron sentenciados con auto de segura y formal prisión por los delitos de parricidio e infanticidio, respectivamente, por la Juez Quinto de Distrito del Crimen de Managua, Angelita Dávila.
La muerte de Leonela Isabel, de apenas 11 meses de edad, se suma a lista de niños capitalinos que en los últimos años han fallecido por causa de maltrato infantil, según ha certificado oportunamente el Instituto de Medicina Legal (IML) de la Corte Suprema de Justicia.
MALTRATO POR DESQUITE
Aunque no detalla sobre cómo llegó a esa conclusión, el dictamen judicial plantea que producto de su frustración personal, la joven Velásquez se desquitaba con la niña golpeándola, además que la mantenía en total abandono, al punto que la niña sufría “pañalitis” (enfermedad en las nalguitas por falta de aseo).
Dávila explica que las presunciones de responsabilidad penal contra Velásquez, de 18 años, radican en que posee suficiente capacidad para comprender que golpear a una criatura puede causarle la muerte.
La judicial se pregunta cómo es posible que la procesada no llevara al centro de salud —ubicado a cuatro cuadras de su casa— a la niña, en la Zona 9 de Bello Amanecer, sabiendo que presentaba golpes.
Agrega que por su condición de ser humano indefenso, la bebé fue obligada a recibir el referido maltrato que la hizo vivir “el infierno en la tierra”.
PADRASTRO NO HA SIDO CAPTURADO
Refiere que en el caso del padrastro, es decir, Martínez García, si bien no se hallaron evidencias ni testimonios de testigos que confirmaran los castigos que según Rosa Estelvina, él también le propinaba, el procesado –que aún no ha sido capturado– no informó de lo que le ocurría a la criatura.
“No podía ignorar lo que estaba pasando y no avisó a las autoridades”, precisa el fallo, al invocar la doctrina penal que le indica que si Martínez García no golpeaba a la niña, pasó a ser autor de su muerte por “omisión”.
OTRO CASO ATERRADOR
En febrero del año pasado, el médico forense Néstor Membreño certificó que Kimberly Dayana Vásquez Gutiérrez, de 13 meses, falleció “por maltrato infantil activo y pasivo”, luego que detectó contusiones, fracturas, edemas, cicatrices y escoriaciones múltiples, así como desaseo y desnutrición crónica.
El forense explicó a la judicial que las fracturas en la pierna izquierda y los costales, las cicatrices antiguas en el cuero cabelludo, las escoriaciones y contusiones múltiples de distintas fases de evolución denotaban maltrato infantil activo y pasivo, es decir, reciente y activo.
Membreño también detectó estado de desnutrición y huellas de desatención en la higiene personal de la infante, que le ocasionaron gengivitis (enfermedad en las encías) y costras en la lengua.
Actualmente, al menos dos casos similares se ventilan en los Juzgados de Managua.