- Empresas privadas capacitarán a los productores integrados en programa de asistencia técnica
- Alrededor de 18 instituciones se encargarán de trasladar conocimientos a campesinos
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) firmó un convenio de capacitación y asistencia técnica con 18 empresas privadas que brindan ese servicio, y que estarán atendiendo a familias productoras integradas al programa de Asistencia Técnica y Privada (ATP).
En 1995 se inició el proyecto piloto con cinco empresas privadas y al obtener éxito el Banco Mundial autorizó aumentar la cantidad de contratos con empresas privadas que garanticen la asistencia técnica a los productores.
El INTA con la experiencia lograda en el proyecto de Tecnología Agropecuaria financiado por el Banco Mundial, ha creado dos fondos para los pequeños productores. Uno es el fondo de investigación agrícola y el otro es el de asistencia técnica.
Luis Osorio, presidente ejecutivo del INTA, dijo que “estos fondos competitivos han logrado crear en el sector privado la capacidad de que profesionales se conformen en empresas privadas, oferten y ayuden a mejorar la calidad de los servicios del mercadeo de tecnología en el país”.
Este trabajo que se ha venido realizando, Osorio lo catalogó como “importante” pues aseguró que la falta de asistencia técnica en el país es evidente en los distintos programas y proyectos de inversión pública.
La falta de supervisión a los créditos de estos proyectos, ha sido otro de los muchos problemas que como institución no han podido controlar, lo que en muchas ocasiones provoca que los proyectos no lleguen a su fin.
“Ahora habrá un sinnúmero de empresas que están prestando sus servicios de financiamiento y capacitación a la pequeña y mediana empresa”, agregó.
En este sentido dijo que el INTA ha creado la oportunidad a estos profesionales de poder constituirse como empresas privadas con una reglamentación especial que respalde el trabajo de las mismas.
La importancia del trabajo que van a realizar estas empresas es que prestarán sus servicios de capacitación en las zonas rurales donde el INTA no tiene injerencia alguna o que no tiene presencia, ni de movilidad ni de personal, explicó Osorio.
Este proyecto está dando la oportunidad al INTA de poderse ampliar a la zona central del país. Principalmente en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS) y Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), y en las zonas norte de Jinotega donde no tenían personal suficiente, explicó Osorio.