Un nuevo concepto de gobierno

La historia nos enseña, sin lugar a dudas, que ningún gobierno se ha preocupado realmente por el pueblo pobre de nuestra sufrida Nicaragua, y esto se debe a que los candidatos de los diferentes partidos ven la política como un negocio muy lucrativo y más bien han utilizado al pueblo como instrumento para tomar el […]

La historia nos enseña, sin lugar a dudas, que ningún gobierno se ha preocupado realmente por el pueblo pobre de nuestra sufrida Nicaragua, y esto se debe a que los candidatos de los diferentes partidos ven la política como un negocio muy lucrativo y más bien han utilizado al pueblo como instrumento para tomar el poder, y después se han olvidado de las promesas que hicieron a sus electores durante sus campañas.

La verdad es que aquellas personas que realmente deseen servir al pueblo, deben hacerlo entregándose totalmente sin esperar recibir a cambio grandes sumas de dinero por sus servicios. Más bien, esto debería ser como un servicio voluntario, donde al cooperante se le garantizan sus servicios básicos y los gastos mínimos necesarios que le permitan llevar una vida digna y decorosa junto con su familia.

En esta forma, el gobierno como fuente de riqueza, dejaría de ser atractivo para los políticos que se juegan el todo por el todo para alcanzar esta posición, porque ello ha significado para ellos la oportunidad de hacerse ricos mientras se estén desempeñando como funcionarios públicos, saqueando las arcas del Estado hasta dejar el país en bancarrota, y una secuela de daños a un verdadero ejército de nicaragüenses pobres que se baten entre la vida y la muerte para obtener el pan de cada día, ante la terrible situación de miseria en que se encuentran.

Si este nuevo concepto se lograse establecer en nuestro paisito, solamente aquellos que tengan una verdadera vocación de servicio al pueblo estarían dispuestos a sacrificar su tiempo y esfuerzos por mejorar las condiciones infrahumanas en que se encuentran las grandes mayorías de los nicaragüenses, con amor, con diligencia, y, sobre todo, con humildad ciudadana, para ejemplo a los malos hijos de Nicaragua, que han utilizado el gobierno para beneficio propio, olvidándose de quienes más han necesitado de sus gobernantes y que dieron su voto por una esperanza de mejores oportunidades y una vida mejor.

Erasmo Medina
[email protected]  

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