Pastoreo de ganado y árboles

He recorrido amplias zonas de los departamentos de Matagalpa, Boaco, Chontales y Río San Juan, y he encontrado muchas áreas dedicadas al pastoreo de ganado, desprovistas totalmente de árboles; en algunos casos sin cercos vivos y en otros con despale en los ojos de agua y riberas de algunos ríos como el San Juan. Casi […]

He recorrido amplias zonas de los departamentos de Matagalpa, Boaco, Chontales y Río San Juan, y he encontrado muchas áreas dedicadas al pastoreo de ganado, desprovistas totalmente de árboles; en algunos casos sin cercos vivos y en otros con despale en los ojos de agua y riberas de algunos ríos como el San Juan. Casi en todos los casos son propiedades de grandes empresas dedicadas a la explotación pecuaria.

Nuestro país es tropical, y, por lo tanto, sujeto a las condiciones meteorológicas adversas propias de la zona, como son vientos fuertes y lluvias torrenciales. El despale para hacer un potrero trae como consecuencia alejamiento de las lluvias, erosión del terreno (vientos y agua) y desecamiento de los ojos de agua.

Las tecnologías exóticas importadas de latitudes lejanas (Sabana Argentina, praderas de Norteamérica) no funcionan en Nicaragua. En aquellas regiones las praderas fueron producto de un ordenamiento creado por la naturaleza. Pretender crear condiciones similares para nuestro ganado es un craso error. A los que hicieron esto o pretenden seguir haciéndolo les digo que tal proceder no es rentable, pues el ganado en Nicaragua necesita sombra de árboles para protegerse de los inclementes rayos solares y aumentar la producción o conversión del pasto a carne o leche.

Los rayos solares actuando sobre la hipófisis deprimen el centro nervioso regulador de temperatura, aumentan el ritmo cardíaco, la presión arterial y aceleran la pérdida de agua por la transpiración, o sea que nuestro ganado estará en un constante estado de estrés si se expone a las condiciones anteriores, sobre todo de las 12 m. a las 4 p.m. En resumen, se retrasa el desarrollo y se merma la producción de leche en el ganado expuesto al sol inclemente.

René Roa Icabalceta  

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