Caficultor se queja de la DGI

El deber de los ciudadanos es aportar al desarrollo del país educando a nuestros hijos, trabajando y pagando los impuestos justos al Estado. El deber del Estado es usar estos impuestos y cualquier otro medio económico disponible para asegurarse de proveer servicios básicos, escuelas, programas sociales e infraestructura. El problema que tienen la Dirección General […]

El deber de los ciudadanos es aportar al desarrollo del país educando a nuestros hijos, trabajando y pagando los impuestos justos al Estado.

El deber del Estado es usar estos impuestos y cualquier otro medio económico disponible para asegurarse de proveer servicios básicos, escuelas, programas sociales e infraestructura.

El problema que tienen la Dirección General de Ingresos y el Ministerio de Hacienda es la costumbre de tratar de jugar con el dinero de los contribuyentes.

Nosotros somos caficultores, tenemos que declarar nuestros ingresos y pagar adelantado las contribuciones tributarias que exige la Ley antes de obtener alguna ganancia (este año no existente).

Nuestra declaración de impuestos fue hecha hace más de un año, fuimos sujetos de auditoría y resultamos limpios una vez más; es hoy y la devolución de impuestos no se nos ha hecho.

Tal vez sólo sea burocracia, pero cada contribuyente piensa cómo a él le afecta, y mientras este tipo de atropellos sigan pasando en Nicaragua estoy seguro de que más de un nicaragüense tratará de no prestar al gobierno dinero gratis; siendo entonces el mismo gobierno el que fomenta de esta manera la evasión de impuestos.

La DGI nos aplicó una multa por no haber sometido una forma donde detalláramos las retenciones y declaraciones del IR de la fuente, efectuadas cada 15 días durante todo el año; información que ellos poseen ya que las retenciones y declaraciones fueron efectuadas.

¿Qué tipo de multa debería yo aplicar a la DGI y al Ministerio de Hacienda por no hacer la devolución de mi dinero después de más de un año, y que el mismo siga en la bolsa burocrática del Estado?

Señores del gobierno de Nicaragua, a nosotros los caficultores no se nos está regalando nada, la reestructuración de saldos insolutos está siendo hecha con intereses, es un préstamo. Es hasta hoy el rubro que más divisas provee al país y estamos trabajando con las uñas.

Ayúdennos a fomentar el trabajo y el desarrollo facilitando y no incrementando la burocracia.

Mario J González
[email protected]  

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