- La fiesta de la Octava, en honor al Santo Patrono de los jinotepinos, contempla tres días de comida que culminan hoy. Los caraceños despiden la fiesta el 5 de agosto con la dejada de las imágenes de San Sebastián y San Marcos a sus lugares de origen
Lucía Vargas C. – [email protected]
JINOTEPE.- Una alegre diana anunció la madrugada de ayer el inicio de la Octava de las fiestas en honor a Santiago, cuya mayordomía ahora la asumió el jinotepino Juan Ramón Rodríguez, quien durante cinco años ha sido mayordomo de las fiestas del primer día, y un año se responsabilizó de los dos días, según dijo Rodríguez a LA PRENSA.
Desde el pasado lunes, el mayordomo del segundo día distribuyó comidas típicas en la Plaza Santiago, en un ambiente festivo, al son de marimbas, chicheros y quema de pólvora, mientras la Alcaldía Municipal complementó la celebración por la noche, con un recital cultural a cargo de grupos de danza folklórica de la localidad, en el Parque Central.
El martes, la imagen de Santiago fue trasladada a la plaza de la fiesta, donde se realizó la vela y se rezó el acostumbrado rosario, luego cerró con los juegos pirotécnicos frente a la Parroquia Santiago y con una serenata al Patrono de los jinotepinos cerca de la medianoche.
DIA MAS IMPORTANTE DE LA OCTAVA
Para hoy, primero de agosto, se espera la llegada del cardenal Miguel Obando y de presbíteros de la Vicaría de Carazo, quienes van a oficiar la solemne misa de la Octava, en la Parroquia Santiago, y a continuación saldrá la procesión.
EL PRIVILEGIO DE SER MAYORDOMO
Juan Ramón Rodríguez, conocido cariñosamente como “Nono”, asegura que a pesar de la responsabilidad que tiene una mayordomía “la mano de Chago siempre se siente, porque él mismo hace su propia fiesta”.
Señaló que las donaciones llegan a granel, tanto en dinero en efectivo como en especie. Explicó que éstas son compartidas con el mayordomo del primer día y el prioste fiestero.
Rodríguez estima conveniente dar cuenta a la población de todo lo recaudado, y a través de una lista ubicada en la Plaza, da a conocer los nombres de los donantes y lo donado, aunque señala que a muchos no les gusta la publicidad.
El Comité que acompaña al mayordomo está formado por 15 demandantes que no cobran ni un centavo por preparar los alimentos en un trajín de días y noches de desvelo. “Es indescriptible ser mayordomo. Nunca le he prometido nada a Chago, pero le temo”, manifestó Rodríguez.
OFRENDAS AL SANTO
Los fieles ofrendaron este año 8 reses, arroz, aceite, maíz, azúcar y una buena cantidad de cerdos, con lo que se preparó 12 medios barriles de comida para más de 10 mil personas, y se destinó 50 mil córdobas para pólvora.
ANECDOTAS DE DON «NONO»
– El mayordomo Juan Ramón Rodríguez, don “Nono”, confesó que el Santo no permite que le roben la comida de su pueblo, y refirió varias anécdotas que ha experimentado durante sus mayordomías.
– Asegura que si los mejores lomos se apartan para regalías especiales, esta carne se pudre, asimismo, los alimentos que no se dan a los pobres. “Es por eso que yo todo lo doy”, dijo “Nono”.
– Recordó que una vez entre los cerdos que se compraron uno salió con semilla y se tuvo que botar, aun con la preocupación de que hacía falta para lo que se tenía previsto preparar y el dinero ya estaba completo para gastos de pólvora.
– Sin embargo, relata que de pronto se apareció un señor alto de sombrero en la puerta de la casa, y dejó un cerdo grande con su mecate al cuello y una leyenda que decía: “Allí está el cerdo que necesitan”, y se fue sin dejar rastro. Para Juan Ramón ésta es una prueba de los milagros de Santiago, hecho que lo cuenta como un testimonio, ya que nadie conoció al señor ni lo volvieron a ver.