Pedro J. Vindell Matus – [email protected]
GRANADA.- Cuando Alberto José Sandino Lara (24), decidió ir a buscar a su mujer a los chinamos de las fiestas patronales en Nandaime, se encontró con que ésta bailaba alegremente con un desconocido que le respondió a balazos, cuando él le reclamó a ella porque había salido de la casa sin avisarle.
Asustado, a pesar del alcohol ingerido mientras miraba los toros en la barrera, Alberto José se corrió al ver que el bailador le disparaba con una pistola, pero su esfuerzo sólo lo salvó de sufrir una herida peor, porque de todos modos el proyectil le impactó en la pierna izquierda, haciéndolo caer al suelo, mientras el otro huía del local.
“Gracias a Dios que fue una herida entre cuero y carne y no fracturó ningún hueso”, dijo Sandino Lara en la Sala de Cirugía de Varones del Hospital “Amistad Japón Nicaragua” en Granada, recordando a su mujer cuando zangoloteaba el cuerpo al ritmo de la música de la roconola.
El otro, es un desconocido, “pero yo andaba tapi, ¿qué lo iba a enfrentar?”, reflexionó.