Juan Rodrí[email protected]
Cuatro personas mueren cada mes producto de la violencia juvenil en la capital, cuando grupos rivales se enfrentan con piedras, palos, tubos, machetes, morteros caseros, y, últimamente, armas de fuego, para “demostrar el dominio de sus territorios”, conoció LA PRENSA.
Las reyertas entre pandillas han dejado este año al menos unas 24 personas lesionadas, reveló extraoficialmente la Policía Nacional.
“Al llegar cada fin de semana, algunos barrios de la capital, parecieran quedar bajo el control de los pandilleros, que se toman las calles para iniciar sus batallas campales por horas, rompiendo la tranquilidad de los vecindarios”, dijo doña Juana Treminio, vecina del Barrio Los Laureles Norte.
Al hijo de doña Juana, Jorge Luis Urbina Treminio (31), presuntos pandilleros lo mataron de tres balazos el 1 de julio pasado en el Barrio Villa Reconciliación, cuando él caminaba por ese sector a las 10 de la noche.
Varios barrios de la capital, entre éstos: Schick, Laureles Norte, Villa Libertad, Villa Venezuela, Batahola Sur, Ciudad Sandino y Loma Linda, entre otros, son constantemente acosados por los grupos juveniles transgresores, dando la imagen de que Managua es una capital sin ley.
Las últimas estadísticas de la Policía que datan de 1999, revelan que la cantidad de pandillas supera las 215, integradas por 3 mil 300 miembros en el ámbito nacional.
El comisionado Marlon Montano, director general de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, explicó que en 1997 esta institución inició un plan de trabajo con varias instancias alrededor del fenómeno de los grupos juveniles para atacar el problema.
“Se logró desarticular a decenas de pandillas, incluso se montaron puestos policiales en algunos barrios, y se logró bajar el accionar de las pandillas”, detalló Montano.
«PLAN PANDILLAS»
La Policía mantiene el Plan Pandillas con su presupuesto ordinario, a pesar del recorte de combustible del Ejecutivo hace más de año y medio. En 1998 el gobierno dotó de más combustible y patrullas a la Policía para frenar el accionar de las pandi-llas, en un plan que tuvo buenos resultados.