No sé si el resto de los nicaragüenses tienen el mismo sentimiento que me acompaña desde los años 80. Daniel Ortega parece hablar con mucha franqueza, es más, nunca había escuchado a ningún otro candidato hablar con palabras tan francas. Lo único es que la historia habla por sí misma, y han sido 22 años de mentiras que a este señor le cuelgan sobre la espalda. Creo que es demasiado tarde para pedir perdón y hacer promesas que anteriormente fueron hechas y nunca cumplidas. El día que él regrese todo lo que le quitó al pueblo tal vez –y sólo en ese entonces– empiece a ganarse el respeto y la credibilidad que se merece, y no ahora sólo a días de las elecciones. Espero que el pueblo nicaraguense sepa lo que está haciendo y que crea en hechos, no en palabras. Mucha sangre ha sido derramada, sangre inocente, y los culpables de todo esto han sido los sandinistas.
Javier García
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