Róger E. SánchezLos Angeles, [email protected]
Según el artículo publicado en LA PRENSA el 12 de julio: “Campesinos huyen del hambre”, la situación de esa pobre gente es grave, pero el presidente hace un viaje al extranjero con una gran cantidad de gente (40 personas, más o menos) con el consiguiente exorbitante gasto de dinero.
Si el presidente hubiera viajado sólo con la gente necesaria —unas seis o diez personas, a lo mucho—, lo economizado pudo invertirlo en ayudar a esa gente tan hambrienta y necesitada.
No es posible que mientras el presidente, sus ministros y familiares derrochan el dinero del pueblo en viajes al extranjero con grandes caravanas de gente hospedándose en hoteles de lujo, este mismo pueblo esté sufriendo hambres y penurias ante la indiferencia de “su presidente”.