- Antropólogo holandés parte de estudio de linajes nobles
Eric Salazar Monzón (EFE)
GUATEMALA.- Las investigaciones del antropólogo holandés Ruud Van Akkeren, en el altiplano de Guatemala, han transformado las teorías sobre la historia de los mayas del período postclásico, que comienza tras el colapso de esta civilización –hacia el siglo IX–, después de 700 años de esplendor.
El científico ha reconstruido, a partir de los textos escritos por esos pueblos y que él mismo tradujo, la historia de las naciones Kiché y Kaqchikel que dominaban el occidente de la actual Guatemala cuando llegaron los conquistadores españoles, en la primera mitad del siglo XVI.
Para entender la evolución de esas sociedades, explicó Van Akkeren a EFE, se basó en el estudio de los linajes (grupos surgidos a partir de familias), y descartó las grandes confederaciones que se formaron años más tarde.
A modo de ejemplo, el científico mencionó que los kaqchikeles se configuraron como nación más o menos en 1475, aunque quienes integraron dicha nación, como las familias del linaje xajil o los xotzil, vivían desde mucho tiempo atrás en el altiplano.
“Interpreté los textos de los linajes y tuve un nuevo panorama de la historia”, dijo Van Akkeren –doctorado en la Universidad de Leiden, Holanda–, y señaló que el Memorial de Sololá o Anales de los Kaqchikeles es el mejor texto para observar cómo nació la nación Kiché.
Durante el XV Simposio de Investigaciones Arqueológicas que se celebra esta semana en Guatemala, considerado el encuentro académico más importante en la materia, Van Akkeren propuso buscar el primer asentamiento de los Kichés, conocido como Pa Raxon-Jakawits, al sur del actual pueblo de Chichicastenango y no en el norte, como se suponía.