Lecciones de la crisis argentina

  • La lección argentina nos enseña que no se puede estabilizar permanentemente una economía y fincar las bases para un crecimiento duradero sin un equilibrio en las finanzas públicas

Luis Pazos (AIPE)

CIUDAD DE MEXICO.- A finales de los años 80, la inflación en Argentina pasó de 5.000% al año. Ante un entorno de hiperinflaciones y macrodevaluaciones, a principios de los 90 los gobernantes adoptaron la caja de conversión, la cual limita la emisión de dinero a la cantidad de reservas en dólares. Por cada dólar en reserva, el Gobierno entonces puede emitir un peso argentino. La caja de conversión impidió que el gobierno siguiera emitiendo millones y millones de pesos sin respaldo, causa de la alta inflación sufrida en los años anteriores.

La inflación descendió rápidamente, al grado que en los últimos años prácticamente no hubo inflación ni devaluaciones. Parecía que Argentina había logrado una estabilidad de precios y del cambio; sin embargo, desde hace varios meses los argentinos se enfrentan a una nueva crisis económica, caracterizada por altos intereses internos, recesión, desempleo, falta de competitividad de sus empresas y un enorme endeudamiento, que han creado expectativas de suspensión de pagos y de devaluaciones.

¿Dónde falló el modelo argentino? ¿Cuál es la causa de sus desgracias?

El error de los gobernantes argentinos fue olvidar una corrección fundamental, el déficit fiscal. Aunque el gobierno ya no podía financiar su déficit con la emisión monetaria, lo hizo mediante endeudamiento, lo que además de mantener altas tasas de interés generó una creciente deuda, que actualmente asciende a 130 mil millones de dólares.

Ahora la Argentina, por no haber hecho la tarea completa, se enfrentan a un enorme déficit presupuestario de alrededor del 4% del PIB, que tiene que ser combatido mediante reducciones urgentes del gasto público, privatizaciones y aumentos de impuestos al consumo, a la vez que buscan bajar las tasas de impuestos a las empresas para hacerlas competitivas. Toda esta emergencia económica tiene su origen en no haber equilibrado las finanzas públicas a tiempo.

La lección argentina nos enseña que no se puede estabilizar permanentemente una economía y fincar las bases para un crecimiento duradero sin un equilibrio en las finanzas públicas. Sin embargo, todavía hay quienes piensan que se puede reducir la inflación y retomar a un crecimiento sano, sin eliminar el déficit en las finanzas públicas.

* Director del Centro de Investigaciones sobre la Libre Empresa.

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