Joe… ¿cómo fue posible?

Edgard Tijerino [email protected] Ocurrió en 1941, y durante 60 años, la gran racha de Joe DiMaggio ha permanecido en la cima de la montaña, lejos del alcance de todos los esfuerzos imaginables… ¿Cómo fue posible que el gran Joe, a quien se refiere Hemingway con cierta veneración en “El Viejo y el Mar”, estuviera bateado […]

Edgard Tijerino [email protected]

Ocurrió en 1941, y durante 60 años, la gran racha de Joe DiMaggio ha permanecido en la cima de la montaña, lejos del alcance de todos los esfuerzos imaginables… ¿Cómo fue posible que el gran Joe, a quien se refiere Hemingway con cierta veneración en “El Viejo y el Mar”, estuviera bateado hits por 56 partidos consecutivos?… Y no sólo eso. Después de ser detenido por el fildeo fantasioso de Ken Keltner aquel 17 de julio en Cleveland, DiMaggio se vio involucrado en otra racha de 16 juegos.

Es decir, que sin Keltner y sus maniobras acrobáticas que provocaron asombro, Joe bien pudo continuar hasta los 73 juegos, una marca seguramente perdurable por los siglos de los siglos, una proeza digna de ser incluida en la mitología.

ES UN SUPER RETO

La gente del boxeo recuerda el año 41 por la pelea entre Joe Louis y Billy Conn, el mundo por el ataque japonés en Pearl Harbor, el diálogo Roosevelt-Churchill que desembocó en la Carta del Atlántico y el ataque de Hittler a la Unión Soviética, en tanto el béisbol, por la súper racha de Joe… Fue también el último año en que se vio a un bateador de .400 puntos, Ted Williams.

Después de aquella hazaña de DiMaggio, Estados Unidos fabricó la Bomba Atómica, pasó el “Día D”, se fundó la ONU, Hitler fue derrotado, comenzaron y terminaron diferentes dictaduras, el hombre llegó a la luna, han pasado guerras como las de Corea y el Golfo, apareció Fidel Castro, conocimos la Perestroika, hemos visto cómo se derribó el muro de Berlín, disfrutamos de los Beatles, nos atrapó el Internet, y la racha permanece intocable… Por Dios, ¿no es eso algo grandioso?

Sólo Pete Rose con sus 44 juegos repartiendo palo en 1978 y Paul Molitor con sus 39 en 1987, han sido considerados como amenazas distantes.

¿Es esa racha el récord más difícil de tumbar?… Bueno, a esa conclusión llegó un panel de expertos hace unos años, antes de que McGwire y Sosa terminaran los 61 jonrones de Roger Maris, y que Cal Ripken saltara encima de los 2130 juegos de Lou Gehrig apareciendo en todos los box-scores de los Yanquis.

COMO SE INICIO

DiMaggio tenía 26 años, medía 6 pies y 2 pulgadas y pesaba 200 libras. Había ganado los cetros de bateo de la Liga Americana en los años 39 y 40, y era el pelotero más querido.

Antes de cantarse el play ball en 1941, DiMaggio había bateado de hit en sus 19 juegos del entrenamiento primaveral… Luego, inició la temporada bateando eficientemente en los primeros 8 juegos, pero, inexplicablemente, cayó en un slump y su average se deslizó desde casi .500 puntos hasta casi .300.

El 15 de mayo, Joe estaba preocupado por su pérdida de ritmo, cuando los Yanquis enfrentaron a los Medias Blancas. Como cuarto bate, conectó un hit contra el zurdo Edgard Smith… Naturalmente, nadie se percató, pero precisamente en ese momento, la racha comenzó.

El 2 de junio, con un par de cohetes frente a Bob Feller, Joe alargó su racha a 19 juegos, horas antes de la muerte de Lou Gehrig, en Riverdale… En uno de sus momentos difíciles, Joe necesitó del alargue de un juego a entradas extras para conectar un jonrón en el décimo y poder marcar el número 26 en su esfuerzo… Luego, el 17 de junio, conectó un roletazo de bount alto que pasó encima de la cabeza de Luke Appling, short de los Medias Blancas, y la racha llegó a 30.

DiMaggio llegó a Washington el 29 de junio para un doble juego con la racha en 40 juegos… Uno más y empataría con George Sisler. Lo hizo, pero para el segundo partido, no encontró su bate. Aquello provocó desconcierto y Joe se vio obligado a tomar el que usaba Tommie Henrich para superar a Sisler y quedar frente a la cifra de 44 en poder de Willie Keeler.

SALTANDO SOBRE KEELER

Durante un doble juego contra Boston el 1 de julio, Joe alcanzó a Keeler en 44, y lo superó al día siguiente… El 4 de julio, recibió inesperadamente un regalo de parte de un fanático anónimo. Era su bate, su viejo amigo, su cómplice, su tesoro, y continuó tronando mientras el béisbol permanecía crispado frente a su eficacia… Llegó a 56 juegos demostrando que el asombro es redondo y viene en caja cuadrada.

Era 17 de julio de ese 1941 en Cleveland… Un total de 67,468 fanáticos se dieron cita para ser testigos de la extensión de la racha a 57… Al Smith primero y Jim Baggy después, ninguno de ellos con crédito abierto en las pulperías de sus barrios, fueron los pitcheres, pero el verdugo fue el antesalista Ken Keltner, quien adelantándose en espectacularidad a Brooks Robinson y Graig Nettles, realizó dos extraordinarias atrapadas con el guante de revés ahogando posibles extrabases de Joe… En su último turno, un roletazo de extraño brinco fue resuelto por Lou Bodreau, quien inició un doble play… DiMaggio había sido frenado, pero al día siguiente, inició otra racha que se alargó a 16 juegos.

En una época en que llegar a 30 juegos hiteando se considera algo impresionante, la marca que estableció DiMaggio hace 60 años, parece más difícil que construir una carretera desde Nueva York a la Luna.

El propio Joe esperó pacientemente que alguien tumbara esa cifra, hasta que murió en 1999… Y puede descansar en paz porque nadie lo amenaza. Esa racha de 56 está nítidamente embalsamada.

NUNCA TOCO

– A lo largo de la racha de 56 juegos hiteando, Joe DiMaggio nunca tocó pelota como lo hicieron reiteradamente Pete Rose y Paul Molitor en ruta a 44 y 39, respectivamente.

– DiMaggio conectó 91 hits, entre ellos 16 dobles, 4 triples y 15 jonrones. Su average fue de 408 puntos, mientras recibía 21 bases por bolas y sólo se ponchaba 7 veces.

– Otros aniversarios importantes del 2001 son los 406 puntos de Ted Williams en 1941, el jonrón de Bobby Thompson en el 51, los 61 jonrones de Roger Maris en el 61, la gran Serie Mundial de Clemente en el 71, el Perfecto de Denis en el 91. De todos ellos estaremos elaborando entregas especiales.  

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