Mercedes Peralta – [email protected]
LEON.- Un incendio que en una hora destruyó dos bodegas que contenían 300 libras de tabaco en Quezalguaque, causó la muerte del vigilante Nicolás Agustín Reyes Pérez (22), que aparentemente se encargaba de controlar las brasas que se usaban para producir el calor necesario en el secado del producto. Las pérdidas económicas se estiman en 300 mil dólares.
El siniestro ocurrió en la Tabacalera del Pacífico San Francisco, propiedad de Néstor Placencio Hernández, a las dos de la madrugada del jueves 12 de julio, en la Comarca El Paciente, kilómetro 108 de la Carretera Panamericana, en el municipio de Quezalguaque.
Las áreas quemadas fueron dos galerones de 70 metros de largo por 18 de frente cada uno, construidos con madera, cartón y plástico, los cuales, al momento del siniestro, estaban llenos de tabaco.
El teniente Ricardo Rosales, Jefe de la Policía Nacional en Quezalguaque, explicó que el vigilante Reyes Pérez estaba encargado de controlar la temperatura de aproximadamente 90 grados Farenheit que necesitaba el tabaco para secarse.
“Se presume que el muchacho puso exceso de carbón o que una chispa ocasionó el incendio”, expresó el jefe policial.
La Dirección General de Bomberos de León aún no da a conocer el dictamen pericial que elaboró el subteniente Emilio Guerrero.