- 45 familias del asentamiento El Pinolero temen que barranco se desplome durante este invierno
Wilder Pérez R [email protected]
Los pobladores del asentamiento “El Pinolero” están temerosos por lo que pueda ocurrir si las lluvias del presente invierno debilitan los cimientos de una muralla natural que nace en los patios de sus casas.
A unos 200 metros del extremo oeste de San Judas, viven unas 45 familias que cada año deben salir de sus viviendas ante las inundaciones provocadas por las lluvias. Y aunque aún no hay daños humanos que lamentar, viven con temor de que el paredón les caiga encima.
ARENA PELIGROSA
“La arena a veces se chorrea o caen terrones, el barranco ha aguantado lluvias y temblores, pero si un día no los soporta, sólo Dios sabe lo que ocurrirá”, comentó Socorro Morales.
Mientras eso no sucede, los pobladores deben lidiar con las corrientes de agua y lodo que mojan sus pies al atravesar sus casas cada vez que llueve. “Siempre es lo mismo, ahorita que está desocupado el solar del vecino cavamos una zanja para que el agua pase de viaje, pero cuando la parcela sea ocupada nos vamos a volver a inundar”, señaló Maura Rivas.
TIENEN LISTO SU REFUGIO
El año pasado, unas ocho familias de El Pinolero fueron evacuadas, y este año ya hacen planes para revivir la experiencia, por lo que se pusieron de acuerdo con los responsables de una iglesia vecina.
Tienen más de siete años de vivir al pie del barranco y no encuentran cómo convencer a las autoridades del problema que enfrentan. Lo peor es que no se quieren mover del lugar y apenas lograron una solución provisional de parte de la alcaldía para que no se inunden las casas.
NIÑOS EN RIESGO
“El problema es que todas somos madres solteras, nos vamos a trabajar y dejamos a los niños solos, si nos mandan a otro barrio no podremos salir de la casa”, dijo Rivas.
Según el ingeniero Gustavo Espinoza, la Pista Suburbana agravó la situación, porque se hizo un puente cuya corriente fluvial retoma fuerza y va directo a El Pinolero.