- Pandillas de La Concha transformaron la fiesta en una repartición de pedradas, puñaladas y garroteadas
- Ahora el campesino Ruddy José Obando sabe que “donde reparten
puñaladas es mejor no pedir nada”
Euclides Cerda Calero/Especial para LA [email protected]
JINOTEPE.- En estado delicado se encuentra en el Hospital Santiago de Jinotepe el campesino Ruddy José Obando García, de 18 años, tras recibir tres puñaladas en el costado izquierdo cuando se detuvo a observar una trifulca entre pandillas en la comunidad de Los Mercados, en San Juan de La Concepción, Masaya.
Obando García explicó que él acababa de llegar a una fiesta que era amenizada por conjunto, “en eso se armó el bochinche entre los pandilleros, en el cual salieron a relucir pedradas, garrotes y cuchillos. Al quedarme por un instante mirando, un tipo se me abalanzó, y sin mediar palabra me dio las tres estocadas en el costado, lo que me tiene en estado muy delicado”, refirió”.
Momentos después –agregó–, mis familiares me auxiliaron, y por el mal estado del camino primeramente me trasladaron hasta cierto lugar en carretón, y luego en un vehículo particular hacia el hospital de Jinotepe.
“Al perder sangre me desmayé, y fue en el hospital que recobré el conocimiento luego de ser intervenido quirúrgicamente. Espero que todo salga bien, para regresar a mi casa”, concluyó Obando García.
Se supo que las pandillas que intervinieron en el bochinche son las mismas que acechan en forma permanente a San Juan de La Concha. Hasta el momento ninguno de sus integrantes ha sido capturado.
“Aquí se ha vuelto imposible realizar fiestas, porque en lugar de alegría vivimos momentos de terror”, dijo un vecino.
MALA COSTUMBRE
En La Concha ya se ha vuelto costumbre que las pandillas “revienten” las fiestas
Para la Policía resulta una tarea muy difícil controlar a los pandilleros
Todo parece indicar que las pandillas tienden a aumentar en lugar de disminuir.