Me veo obligado a denunciar públicamente ante la ministra de Salud, Mariángeles Argüello, el daño que ella como encargada principal de ese Ministerio nos está haciendo a mí y a mi familia, al negarse a entregarme la casa que compré en Rivas y que ocupa una dependencia de ese Ministerio, sin siquiera pagarnos la renta correspondiente.
Es el caso que ella muy campantemente desde hace cuatro meses me está diciendo que va a investigar, menospreciando la institucionalidad del Registro de la Propiedad Inmueble, desconociendo la historia registral y las escrituras públicas debidamente notarizadas e inscritas en el Registro de la Propiedad, documentación que ella tiene en sus manos desde hace meses y que me salga hoy con que va a investigar, ¿comprende la señora ministra el daño que eso le hace a Nicaragua? ¿Se imagina si yo fuera un norteamericano, francés, alemán, italiano, chino o japonés, qué pensaría de este país y de ella?, esa es una de las razones que hacen que la inversión se nos corra del país, porque aquí cualquiera que está en un puesto público se toma atribuciones que no le corresponden, irrespetando como en este caso el más sagrado derecho a la propiedad, sin que haya sanción para ello.
En este estado de indefensión, sólo me queda dejar sentada esta denuncia y enviar toda la documentación del caso a toda las instancias de derechos humanos, para que se conozca la situación que seguimos viviendo en nuestra destrozada Nicaragua, donde no se respetan ni las instituciones ni las leyes.
La señora ministra debe rectificar y actuar con legalidad, demostrar que ya no estamos viviendo la época de la vulgar piñata, entregarme mi casa y pagarme la renta correspondiente.
Leonel Lacayo Maliaño.