Astrid [email protected]
Es sorprendente leer en LA PRENSA que los exiliados nicaragüenses, que abandonaron el país digan que están del lado del partido rojinegro, y más triste saber que ellos mismos abandonaron el país en la década de los 80 cuando gobernaba el mismo.
Me pregunto por qué abandonaron el país, fue por aventurar o diversión, porque vivir lejos uno de su patria es difícil y aún más en un país donde el racismo es un terrible problema para los extranjeros.
Ahora dicen estar dispuestos a apoyar nuevamente ese gobierno, ¿no fue suficiente la destrucción que nuestra Patria sufrió en esa década?
Ellos ya tuvieron su tiempo y las personas no cambian, siempre tienen sus mismos ideales hasta el día de su muerte, es tiempo de darle a Nicaragua la oportunidad de un nuevo gobierno, alguien que aún no haya sido gobernante y darle el beneficio de la duda, pero no volvamos el error que nos destruyó en la época de los 80.
Hemos progresado lentamente y al suave no como quisiéramos, pero hay que hacer las cosas por la paz y libertad y no por opresiones y promesas que ya hicieron una vez y no fueron cumplidas.
Nicaragua quiere ser libre y un país con mucho progreso, volver a ser lo que una vez fuimos: el país más desarrollado de Centroamérica.