Te invito a bailar,
la más hermosa de las danzas,
donde el ritmo lo inventamos nosotros,
en la cual existe sincronización perfecta, no hay malos movimientos,
sólo el ir y venir de dos vientres
que al unísono se entrelazan rítmicamente,
se compenetran, se bambolean.
Una danza donde cada parte del cuerpo es indispensable,
los pies, las manos, los labios,
una danza cuya melodía es sumamente armoniosa y sensual,
la danza del amor.
¿aceptas?
Ma. Auxiliadora Valle Cerna