— Las operaciones antidrogas de interdicción, que emprende Estados Unidos en las zonas de origen y tránsito, son dirigidas por dos Grupos Especiales Interdepartamentales Conjuntos, denominados JIATF-Este, radicado en Cayo Hueso, Florida, y JIATF-Oeste, en Alameda, California.
— El actual Coordinador de Interdicción, que es responsable del despliegue eficiente de los recursos estadounidenses comprometidos en la labor de frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, es el Comandante del Servicio de Guardacostas de ese país.
— Las misiones de detección aérea y vigilancia, coordinadas por el JIATF-Este, se realizan desde cierto número de bases en Estados Unidos continental y el Caribe. Los recursos anteriormente radicados en la Base de las Fuerza Aérea de Howard, Panamá, prestan servicio ahora desde tres lugares operativos en el Caribe y Sudamérica (Ecuador, Aruba-Curacao y El Salvador).
— Las drogas que entran en Estados Unidos desde Sudamérica pasan por una zona de tránsito de seis millones de millas cuadradas (quince millones de kilómetros cuadrados), aproximadamente la extensión de los Estados Unidos continental. Esta zona incluye el Caribe, el Golfo de México y la región oriental del Océano Pacífico.
— Las fuentes de inteligencia estiman que el flujo anual de cocaína que pasa por la zona de tránsito, supera las 500 toneladas métricas.
— A los medios de transporte marítimo no comerciales corresponde más del 80 por ciento de este flujo por la zona de tránsito. El reto mayor lo constituyen las embarcaciones de contrabando de alta velocidad, difíciles de sorprender, conocidas por el nombre de “go-fast”.
— El número de estas embarcaciones dedicadas al contrabando ha aumentado sustancialmente desde 1995.
— Estas embarcaciones son pequeñas, muy rápidas, casi invisibles para el radar y difíciles de ver con luz diurna. En la gran mayoría de los casos, las unidades de interdicción carecen de la velocidad requerida para interceptar y abordar las embarcaciones sospechosas. La tasa de éxito estimada para las entregas con las embarcaciones “go-fast” se aproxima al 90 por ciento.
— Las actividades de interdicción del Servicio de Guardacostas resultaron en un año récord para los decomisos de drogas, incluidas 132,919 libras de cocaína y 50,463 libras de marihuana. Los decomisos de cocaína sobrepasaron el récord previo establecido en el año fiscal 1999: 111,689 libras.
(Tomado del libro Estrategia Nacional para el Control de Drogas, 2001, Estados Unidos)