El Embajador Lino Gutiérrez, Subsecretario interino para el Hemisferio Occidental, junto a la delegación de periodistas.

EE.UU. observa con lupa elecciones en Nicaragua

Los funcionarios de la administración Bush, que dirigen la política exterior hacia América Latina y el Caribe, no están preocupados ahora por el waiver sino por los comicios a celebrarse el próximo 4 de noviembre. Nicaragua, en ese sentido, debe observarse en el espejo haitiano, país donde se registró un fraude descarado y por ello […]

  • Los funcionarios de la administración Bush, que dirigen la política exterior hacia América Latina y el Caribe, no están preocupados ahora por el waiver sino por los comicios a celebrarse el próximo 4 de noviembre. Nicaragua, en ese sentido, debe observarse en el espejo haitiano, país donde se registró un fraude descarado y por ello ahora está sin asistencia externa

Roberto Fonseca L.Enviado [email protected]

WASHINGTON.- A diferencia de otros años, la lupa del gobierno norteamericano en esta época no está enfocada en la solución de los reclamos de la propiedad de sus ciudadanos confiscados, sino en monitorear el presente y futuro de las elecciones nicaragüenses, a celebrarse el próximo 4 de noviembre. Sobre todo, tras la amarga experiencia vivida en Haití.

“Tenemos la impresión de que se ha progresado mucho en este período”, dijo el embajador Lino Gutiérrez, quien actúa como Subsecretario interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, refiriéndose al problema de la propiedad, heredado de la Revolución Sandinista.

“El gobierno de Nicaragua se comprometió a resolver un buen número de casos y se ha acercado a esa meta. Así que tomaremos eso en cuenta, cuando el presidente Bush someta el waiver al Congreso”, agregó durante un encuentro con una delegación de ocho periodistas latinoamericanos, invitados a visitar Washington y Chicago, del 17 al 23 de junio recién pasado.

Cada año, el Ejecutivo debe someter a la aprobación del Congreso de Estados Unidos, el otorgamiento del waiver a Nicaragua, una excepcionalidad oficial para que no se suspenda la ayuda bilateral ni multilateral. De acuerdo a la aseveración implícita de Gutiérrez, el gobierno del presidente Arnoldo Alemán no enfrentará en ese sentido ningún problema.

UN BUEN RITMO DE SOLUCION

De acuerdo a datos oficiales obtenidos en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, este año waiver (de agosto 2000 a julio 2001) ha mejorado el ritmo de casos finiquitados respecto a años waiver anteriores, basándonos en las cifras cortadas hasta marzo del 2001.

Según estas estadísticas, de agosto del 2000 a marzo del 2001, se contabilizaban 344 propiedades finiquitadas de ciudadanos norteamericanos, cifra superior a los 320 casos registrados de agosto 1999 a marzo 2000, o bien, a los 293 contabilizados de agosto de 1998 a marzo de 1999.

Basándose en este “buen comportamiento”, el Embajador de Nicaragua en Washington, Alfonso Ortega Urbina, canta victoria. “Estoy confiado que en julio (este mes), tendremos waiver”, dijo a LA PRENSA durante una conversación celebrada en la sede diplomática.

“Hay un ritmo notable de cumplimiento, de acuerdo a la situación económica del país y, por tanto, hay una buena apreciación por parte de las autoridades norteamericanas”, añadió.

De acuerdo a las estadísticas oficiales del MHCP, hasta marzo del 2001, se contabilizaban 4,615 reclamos de ciudadanos norteamericanos confiscados, de los cuales se habían resuelto o finiquitado un total de 3,777, o sea, un 82 por ciento del universo total.

Del total de 3,777 propiedades finiquitadas, 1,596 correspondían a la base de datos de la Embajada norteamericana en Managua y el resto a propiedades fuera de la base de datos de la sede diplomática norteamericana.

“El waiver es una circunstancia incidental en las relaciones excelentes entre ambos países, se refiere a confiscaciones realizadas al margen de los trámites judiciales”, opinó Ortega Urbina. “Nicaragua ha cumplido, preocupado por resolver el mayor número de casos”, añadió.

Al 31 de marzo del 2001, la “solución” al problema de la propiedad —no sólo de ciudadanos norteamericanos— ha significado al país la emisión de bonos de indemnización por un monto total de 830 millones de dólares. De éstos, se han redimido 175.6 millones de dólares.

EL ESPEJO HAITIANO

A nivel del Buró del Hemisferio Occidental, que comprende la región de América Latina y el Caribe, el Subsecretario interino, Lino Gutiérrez, valoró que hay “progresos notables”, respecto a la década pasada, ya que la última Cumbre de las Américas celebrada en Québec, Canadá, confirmó que “será un club (la región), que no aceptará dictadores de ninguna categoría”.

Al respecto, citó los casos de Perú y Ecuador, cuyas democracias se vieron amenazadas por Fujimori y sectores golpistas, respectivamente, sin embargo fracasaron. “Las últimas elecciones en Perú, en las que resultó ganador Toledo, son de las más limpias y transparentes en la historia de ese país”, dijo Gutiérrez.

En cambio, las de Haití se han convertido en la deshonra. “Estamos francamente decepcionados por la falta de progreso en Haití”, comentó el funcionario de alto nivel del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

“Las elecciones legislativas del año pasado fueron arregladas, se conformó un Consejo Electoral parcializado y el Gobierno contó los votos de una forma no constitucional. Desde entonces hay una crisis política en ese país y nuestro anhelo es que Haití resuelva estos problemas”, añadió.

Mientras no lo haga, el gobierno del pequeño país caribeño que se disputa con Nicaragua el deshonroso título del “país más pobre de la región”, no tiene acceso a la ayuda bilateral norteamericana. En efecto, según una fuente del Congreso estadounidense, que pidió no ser identificada, hay prohibiciones explícitas.

Al respecto, aseguró que la Sección 558 de la Ley estadounidense, prohíbe ayudar al Gobierno de Haití hasta que éste haya celebrado ”elecciones justas y libres” en el ámbito legislativo y, a su vez, coopere totalmente con los esfuerzos de Estados Unidos para castigar el tráfico ilícito de drogas a través de Haití.

Por tanto, en conformidad con las condiciones anteriormente señaladas, la Agencia Internacional de Ayuda para el Desarrollo (USAID) proporciona actualmente sólo “ayuda humanitaria” a Haití, a través de las organizaciones no gubernamentales de ese país caribeño. Y Estados Unidos, de acuerdo a la página web de USAID, constituía el segundo país donante más importante para el país caribeño.

ELECCIONES FRAUDULENTAS

El problema con Haití se remonta a los resultados finales de las elecciones legislativas y municipales en ese país, celebradas el 21 de mayo del 2000, pues eran consideradas “vitales para la consolidación democrática del país”, ya que Haití no había tenido un Parlamento en funcionamiento desde enero de 1999 y, como consecuencia de ello, estaban embargados cientos de millones de dólares de la ayuda norteamericana para el desarrollo.

La Organización de Estados Americanos (OEA), que lidera ahora la búsqueda de una solución política a la crisis institucional en Haití, envió una Misión de Observación Electoral (MOE), encabezada por el Embajador Orlando Marville, que llegó el 23 de febrero del 2000. Alrededor de 22 especialistas se ubicaron en la capital Puerto Príncipe y en cinco oficinas regionales.

Oficialmente se inscribieron más de 29,000 candidatos y se organizaron 7,500 puestos de votación en todo el país. El propio día de la elección, la OEA desplegó y recibió información de más de 200 observadores, correspondiente a más de 1,000 mesas. Todo marchaba bien, en orden, hasta que llegó el momento del recuento de votos.

“Poco después del recuento de votos el proceso electoral se deterioró en algunas localidades. Grupos armados de hombres irrumpieron en las oficinas electorales en los departamentos del Centro y del Norte y quemaron las urnas”, cita el Informe de la Misión encabezada por Marville.

“La recepción de hojas de escrutinio y otros materiales electorales fue sumamente desorganizada, en especial en Puerto Príncipe, Delmas y Cap Haitian. Los exhaustos oficiales de votación llegaron a las oficinas electorales hacinadas de gente y tiraron al suelo sus materiales”, agrega.

Además, la Policía arrestó a varios candidatos opositores, se registraron disturbios con saldos de heridos y muertos y, antojadizamente, el Consejo Electoral llevó a cabo un recuento de votos en el que la oposición perdió diez escaños.

En vista que no se remediaban las graves anomalías, la Misión de la OEA decidió abandonar Haití y no observar la segunda ronda electoral a celebrarse en julio de ese año. Tampoco fueron testigos de los comicios generales registrados en noviembre pasado, en el que volvió a ganar Jean-Bertrand Aristide, líder del partido oficialista Fanmi Lavalas.

“Estados Unidos está dispuesto a apoyar un proceso de consulta interna en Haití, un diálogo nacional, que lleve a una solución más allá de arreglar los resultados electorales del 21 de mayo del 2000”, explicó el embajador Gutiérrez, alto funcionario del Departamento de Estado.

Se refiere a un conjunto de aspectos, incorporados en una agenda política, entre los que destacan: recomposición imparcial del Consejo Electoral, revisión de los resultados legislativos (sobre todo del Senado), y garantizar un comportamiento profesional del cuerpo policial.

Sólo entonces, una vez que se confirme la voluntad de Aristide de avanzar en esa dirección, Estados Unidos y la comunidad internacional considerarán abrir de nuevo el grifo de la cooperación externa para Haití.

NICARAGUA, MUCHO OJO

En el edificio Ronald Reagan, sede de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), el mensaje a los nicaragüenses fue más claro. “Creemos que estas elecciones pueden ser muy estrechas, por tanto, ayudaremos a que sean limpias, transparentes”, dijo Mike Deal, director del Buró para América Latina y el Caribe.

“Queremos asegurarnos que la mayoría de los votantes estará en capacidad de votar, con la seguridad de que las elecciones serán limpias, bajo observación”, agregó Deal durante el encuentro con la delegación periodística.

En ese sentido, dijo que la AID reorientará el uso de 3.3 millones de dólares, del rubro de fortalecimiento democrático, para financiar tareas del Poder Electoral relacionadas a los votantes y la Misión de Observación que dirige Santiago Murray.

Por su parte, el Embajador Gutiérrez, del Departamento de Estado, insistió sobre este asunto. “Estados Unidos apoya bilateralmente al Consejo Electoral y el esfuerzo de la OEA para observador elecciones en Nicaragua”, concluyó.

INQUIETUD ENTRE CONGRESISTAS

Entre los Congresistas estadounidenses, sobre todo los Republicanos, hay “preocupación” por un posible triunfo electoral sandinista, aseguró una fuente en Washington, que pidió no ser identificada. “Es lógico que haya preocupación”, dijo, “no estábamos de acuerdo con las políticas de los sandinistas en los años 80”.

VISLUMBRAN PANORAMA SOMBRIO PARA PROXIMO GOBIERNO

Nicaragua debe redoblar su compromiso sobre los temas de responsabilidad, transparencia, eficiencia, participación y descentralización durante este período crítico y más allá de él, señala el documento sobre el país, elaborado por el Buró de América Latina y el Caribe, de la AID.

– Consolidar la democracia en Nicaragua es la más alta prioridad de los programas de ayuda del gobierno de Estados Unidos para Nicaragua.

– A su vez, debe trascender sus calificaciones mínimas como una democracia y construir instituciones democráticas efectivas, capaces de proveer la justicia y proteger los derechos; y además, ofrecer la seguridad que se requiere para el crecimiento económico.

– En lo particular, fortalecer el imperio de la ley, la despolitización de las Cortes y la eliminación de la corrupción en el sistema judicial, son fundamentales para el desarrollo de Nicaragua.

– El nuevo gobierno tendrá que manejar las réplicas (efectos) de la crisis financiera del año pasado, con la continua baja en los precios internacionales del café y un nivel de gasto gubernamental que va más allá de la capacidad real que tiene el país. Estos factores harán que sea difícil para el nuevo gobierno producir resultados tangibles al reducir la pobreza a mediano plazo, y en el peor de los casos, esto podría conducir a un colapso económico.

– A fin de financiar las actividades relacionadas a las elecciones, la USAID ha cortado de nuevo otras actividades de la democracia en desarrollo. Cuando se realice la toma de poder del nuevo gobierno a principios del 2002, la USAID volverá a ejecutar un programa de apoyo a la democracia más diverso, que será diseñado para abordar las áreas prioritarias, identificadas por la nueva Administración del Gobierno de Nicaragua.

– La USAID anticipa continuar las iniciativas en las áreas de la reforma judicial, la sociedad civil, una mejor responsabilidad y transparencia en el gobierno.

– La USAID continuará trabajando para mejorar el mecanismo en el establecimiento de los casos de propiedad. Al apoyar el sistema de administración financiera integrada en su total funcionamiento (el SIGFA), continuará contribuyendo a los esfuerzos de combatir la corrupción en el gobierno.

– La USAID promoverá la producción agrícola y los pequeños negocios a través de la disposición de crédito y la ayuda técnica, mientras ayuda a solidificar el manejo de los recursos naturales de Nicaragua.

– La USAID ha ayudado a un número de cooperativas agrícolas a modernizar, diversificar y expandir la producción; continuará promoviendo mejores prácticas productivas entre los productores que producen vegetales, café y granos básicos. Las actividades de microfinanzas más exitosas de la USAID continuarán en el Año Fiscal del 2002.

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La AID a la expectativa de los resultados electorales.  

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