- Damaris Azucena Narváez Cisneros y su tía América Toledo, podrán reencontrarse gracias a artículo de LA PRENSA
Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected]
Después de 27 años separadas por la distancia y sin tener noticias una de la otra, América Toledo Suárez y Damaris Narváez Cisneros, tía y sobrina, respectivamente, podrán reencontrarse gracias a una publicación de LA PRENSA.
La publicación del diario, donde Narváez Cisneros –radicada en Estados Unidos–, trataba de localizar a su tía América, llenó de emoción y esperanzas a ésta.
“Esta noticia me conmovió. Me alegra saber que ella existe y todavía se acuerda de mí, es como un ángel caído del cielo, porque soy jubilada y no cuento con nadie en esta vida”, expresó llorando.
Relató que aunque procreó cuatro hijos, de los cuales tres viven en Estados Unidos, ninguno de ellos vela por su vejez. De manera que por doscientos córdobas, alquila un cuarto en Los Laureles Centrales y trata de sobrevivir con los 900 córdobas que recibe del INSS.
UNA RELACIÓN DE CARIÑO
Recuerda que Carmen Cisneros, madre de Damaris, vivió en el mismo barrio donde ella vivía en Boaco. Durante ese tiempo mantuvo una excelente relación con la niña (Damaris) que ahora, desde Estados Unidos, trata de localizarla.
El deseo de su sobrina, quien espera encontrarla el próximo 20 de julio cuando regrese a Nicaragua, es compartido. “Para mí sería un gran alivio poder verla, porque hay alguien que se interesa por mí en mi vejez”, dijo doña América.
Agregó que también le gustaría saber de su hermano Hildebrando (padre de Narváez Cisneros), ya que tiene aproximadamente once años de no verlo.
América Toledo Suárez habita en Los Laureles Centrales, de la terminal de la ruta 118, 1/2 c abajo, 2c al lago y 35 varas arriba. Alquila un cuarto en la casa de Melania Acevedo, quien tiene el teléfono 280-3230, número al cual podría llamarla su sobrina desde Estados Unidos.