- Uniformados dijeron que encontraron residuos de cocaína en su cuarto de hotel
- Forenses serán quienes indiquen las causas de su inesperado deceso
Juan Ignacio [email protected]
El señor Mauricio Belluorini, de origen italiano, murió en circunstancias extrañas en la recepción del Distrito Seis de la Policía Nacional en Managua.
Belluorini, de unos 40 años, llegó solo a eso de las 10:30 de la mañana del lunes al Hotel Estrella, donde alquiló el cuarto número 215 ubicado en el segundo piso.
Roberto González Páez, administrador del hotel, dijo que a eso de las 12:20 horas de la madrugada del martes, el hombre salió de su cuarto en completo estado de ebriedad, y le dijo a uno de los empleados que le fuera a sacar a la mujer que estaba en su habitación.
González agregó que el empleado fue a la habitación y verificó que “no había ninguna mujer adentro, lo que molestó a Belluorini, que empezó a vociferar improperios contra todos los empleados y a correr por todas las instalaciones”.
SE PUSO VIOLENTO
Cuando Angela Rosa Espinoza –que labora como recepcionista del hotel– intentó llamar por teléfono a la Policía, Belluorini la empujó para que no lo hiciera.
Luego, uno de los empleados llamó a un taxista para que le prestara su teléfono celular y poder llamar a la Policía, y cuando el italiano se enteró, le quebró todos los vidrios al taxi conducido por Elvis Antonio Cerna Gaitán.
A eso de la una de la madrugada llegó una patrulla de la Policía a intentar calmar al señor Belluorini, pero no lo lograron, por lo que tuvieron que esposarlo y trasladarlo hasta la Subestación Seis de la Policía.
PERITOS, FORENSES Y DILOMATICOS
El pasaporte y las pertenencias del italiano Mauricio Belluorini, que estaban en el cuarto del hotel, fueron tomadas por peritos de la Dirección de Investigaciones Criminales, quienes hicieron los contactos con la embajada de Italia para profundizar en el caso. El cuerpo del fallecido fue llevado al Instituto de Medicina Legal con el fin de investigar las causas del fallecimiento.
MURIO EN LA SUBESTACION
– La capitana Geraldine González, jefe de Información y Análisis del Distrito Seis, contó lo que pasó con el italiano cuando llegó a la Subestación Seis.
– Dijo que como el italiano no se calmaba y estaba en completo estado de ebriedad, “no lo podíamos meter a la cárcel con los otros presos, por lo que se decidió dejarlo en la banqueta frente al mostrador de la recepción para que se le bajaran los efectos del alcohol”.
– La jefa policial explicó que Belluorini se acostó en el piso, se colocó una mano debajo de la cabeza, se calmó y se quedó quieto.
– “Después de un tiempo, al ver que no se movía, la oficial de guardia, capitana Lily García, ordenó que lo revisaran para ver qué le ocurría, y fue cuando se enteraron que había fallecido”, indicó.