Edgard Rodríguez C. [email protected]
Siempre he sentido un gran respeto por los relevistas. Esos tipos son especiales. Están acostumbrados a soportar una presión que es decisiva en momentos en los cuales no se puede rectificar. Trabajan en situaciones límite.
Requieren de una gran formación a todos los niveles, pero sobre todo mental. Sin embargo, eso no significa que no dependan enormemente del poder físico. Ambos factores son casi imprescindibles.
Yo pensaba que Vicente Padilla se movía sobre esa perspectiva. Y había razones para tal conclusión: su experiencia con la selección nacional y una primera mitad de liga de gran éxito con Arizona en ese rol en el 2000.
No obstante, desde su traslado a los Filis, Padilla no ha logrado ser el tirador capaz de sostener una ventaja, mientras se alista el cerrador. Este año, en cuatro chances de mantener un score, malogró tres y concretó uno. Ese no es un balance.
Sin embargo, Padilla continúa siendo un tipo fuerte, con valor y con afán de superación. Se le ha conceptuado como el mejor brazo del equipo. Y curiosamente, después que es bateado al inicio, se vuelve dominante.
Así que no se requiere ser científico para descubrir que vale la pena probarlo en rol de abridor. No obstante, el cambio requiere un proceso de adaptación y es tanta la presión de Atlanta, que los Filis no tienen espacio para experimentar.
Enviarlo a las menores, con el propósito de transformarlo en iniciador, es una prudente medida. En Triple A no existe la imperiosa necesidad de ganar como en las Mayores. Y eso se traduce en un mejor ambiente para ensayar.
¿Tiene el material?.. Por supuesto. Y yo no descartaría la opción de verlo convertido en un relevista en el futuro. Sin embargo, a juzgar por lo que muestran los resultados de sus últimas salidas, Vicente necesita una reasignación.
Como abridor, Padilla necesitará mayor consistencia y una mejor administración de sus recursos. Sin embargo no tendrá sobre sus hombros, una presión tal, que no deja margen para el error. Eso se sobrelleva con el tiempo.
Cuando Dennis Eckersley fue convertido de abridor a relevista y Dave Stewart tuvo una transformación a la inversa, tenían un buen recorrido en las Mayores. Vicente aún no lo tiene.