- El capitán Juan Torres, que manejaba una camioneta, murió instantáneamente con balazos en el cuello. El vehículo quedó sin control
- “Fue una emboscada en L”, dice sobreviviente
Amalia Morales [email protected]
Fue un ataque sorpresa, pero planificado. Ruidos de triquitraques y al instante una lluvia de balas cayó sobre una de las dos patrullas de intervención rural, en la cual viajaban 14 miembros de la Policía Nacional de Siuna.
Las patrullas salieron de Siuna rumbo a Rosa Grande, a eso de las 11 de la mañana, luego que “alguien” avisara que había una persona decapitada en dicha comunidad.
Pero cuando las patrullas transitaban una cuesta, entre la comunidad de El Bálsamo y Rosa Grande, fueron emboscados por unos cinco o siete elementos aún no identificados, que se ocultaron tras unos matorrales.
Las balas impactaron el flanco derecho y la parte frontal del vehículo, contaron los testigos del ataque, el subcomisionado de Siuna, José David Jarquín, y el soldado José René Siles, dos de los 13 heridos que fueron trasladados ayer a Managua.
Jarquín iba en la cabina a la par del capitán Juan Torres, quien manejaba la camioneta Toyota de una sola cabina. Jarquín contó que las balas impactaron a Torres en el cuello, y que murió al instante.“Yo iba a su lado e intenté maniobrar el vehículo, pero fue imposible porque atrás iban 12 hombres (en la tina) y porque íbamos bajando un cauce”, relató. Él también estaba herido, las balas le había penetrado en la pierna derecha.
La concentración de fuego que duró unos tres minutos hirió a la docena de guardias rurales que viajaba en la tina de la primera patrulla. José René Siles, herido en la pierna izquierda, dijo que el ataque se dirigió en forma de L. “Fue de perfil y de frente”, afirmó.
Juan Carlos Martínez, un soldado que viajaba en la otra patrulla, dijo que las ráfagas provinieron de una ametralladora PKM. También es posible que los tiros salieran de fusiles AK, afirmó Gregorio Aburto, comisionado jefe de la Policía de la Región Autónoma del Atlántico Norte.
La patrulla en la que iba el soldado Martínez fue la que repelió el ataque. Martínez contó que no se logró atrapar a ninguno de los agresores que evadieron con astucia la acción policial.
El subcomisionado herido no dudó en decir que se trató de una acción planificada en la que probablemente el aviso del crimen haya sido un señuelo para movilizar a la Policía. Aclaró que antes de lo ocurrido no habían recibido ningún indicio que ayudara a tomar precauciones, más que las habituales informaciones que hacen circular las bandas delictivas.
Agregó que hasta ahora las bandas que operan en la zona “han buscado cómo evadir combates con el Ejército, y la ubicación de ellas se ha mantenido en las zonas de Bonanza y Rosita”.
De los 13 heridos cinco fueron trasladados al Hospital ‘Manolo Morales’, seis al ‘Lenín Fonseca’, y uno al ‘Carlos Roberto Huembes’.
Los que ingresaron al ‘Manolo’ presentaban fracturas graves. Uno de ellos, Justino Obregón, a quien hirieron en el costado derecho, fue intervenido en la sala de cirugía. Todavía a las seis de la tarde se evaluaban las heridas del comisionado Jarquín, quien posiblemente sería operado.
LOS HERIDOS
1. Clemente Reyes
2. Santos Romero
3. José René Siles (‘Manolo Morales’)
4. Isaías González
5. José David Jarquín, subcomisionado (‘Manolo Morales’)
6. Marlon Benavides Sevilla
7. Víctor Benavides Sevilla
8. Alberto Blandón Espinales
9. Diego González (‘Manolo Morales’)
10. José Chavarría
11. José Herrera Palacios
12. Juan Mairena Chavarría
13. Justino Obregón (‘Manolo Morales’)
Juan Tórrez, el muerto.