- Próximo presidente de la República enfrentará serios compromisos con organismos donantes
- Nuevo mandatario deberá reducir el gasto público, vía la reducción de altos salarios
Juan Carlos [email protected]
El futuro económico de Nicaragua para el año 2002 no es muy diferente a la actual situación que en ese aspecto vive el país, según coincidieron economistas independientes.
Néstor Avendaño indicó que al finalizar el año 2001 el Producto Interno Bruto (PIB) nacional podría haber crecido un dos por ciento, aunque la capacidad de consumo de las familias nicaragüenses se habrá reducido, al igual que las inversiones del sector público.
“En el año 2000 la inversión pública aumentó en un seis por ciento, mientras que en el 2001 hay una reducción del 12 por ciento, debido a la menor cantidad de ayuda internacional”, manifestó Avendaño.
Aseguró que el próximo presidente de la República no tendrá “una luna de miel, al igual que los dos últimos mandatarios”, y que sostendrá fuertes discusiones con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), debido a las políticas macroeconómicas que esa institución implantará en el país.
“Puede que haya fuertes discusiones entre el FMI y el próximo presidente de la República, debido a las políticas macroeconómicas de esa institución, ya que le traerán altos costos políticos al nuevo mandatario”, comentó.
Por su parte, Orlando Núñez, miembro de la Red Agropecuaria, afirmó que el próximo presidente de la República debe trabajar en el desarrollo del pequeño empresario rural, ya que “las medianas y grandes empresas privadas están desapareciendo”.
Leonardo Torres Céspedes, presidente de la Asociación de Economistas de Nicaragua (AEN), aseguró recientemente a LA PRENSA que se tiene que transformar o cambiar el actual modelo productivo, el cual está agotado.
Comentó que en el sector productivo hay rubros de exportación que tienen problemas o se encuentran en crisis, como el café, ganado, banano y el azúcar.
Avendaño manifestó que si los indicadores económicos se mantienen en el 2002, tal como están actualmente, se deberá efectuar ciertos cambios en la política económica nacional.
Se espera que para finales de este año la inversión privada se haya reducido en un dos por ciento, adicional al 21 por ciento que se redujo en el 2000, según Avendaño.
Afirmó que para que haya un crecimiento del PIB del tres por ciento, se debe impulsar el desarrollo de la actividad agrícola de consumo interno, es decir, granos básicos, y apoyar la reactivación del sector construcción, ya que las otras actividades son marginales.
Posibles salidas
Según el economista Néstor Avendaño, una de las mejores formas para aclarar el futuro económico de Nicaragua es fortaleciendo la gobernabilidad, a través de la no tolerancia de la corrupción, no politización o partidarización de las instituciones y la participación de la sociedad civil en las discusiones económicas del país.
Además de impulsar una política de expansión y de la reducción del gasto público, a través de una revisión de los altos salarios, lo que traerá consigo una reducción del déficit fiscal.
Orlando Núñez dijo que también se debe buscar cómo diversificar los productos que se elaboran actualmente, debido a la desventaja que se tiene en los grandes mercados internacionales.