Tomado de Promesa
Sólo es cuestión de tiempo para que sean producidas millones de larvas estériles, que ayudarán a combatir esta plaga, la segunda más destructora de los algodonales en todo el mundo.
Después del exitoso programa internacional de lucha contra el gusano barrenador del ganado, que utilizó como arma a centenares de millones de moscas estériles, un grupo de científicos estadounidenses ahora trabaja para producir hembras estériles de una de las plagas más dañinas de los cultivos de algodón: el gusano bellotero.
El paso ya está concluido. Con el uso de biotecnología, los investigadores incorporaron genes de medusa a la polilla rosada del bellotero. El objetivo de estos genes es únicamente otorgar un resplandor “natural” a las larvas, para que en horas nocturnas puedan ser observadas por los científicos y vigilar su comportamiento.
La segunda etapa, conocida como pruebas de campo, estaría por iniciarse. Consiste en la diseminación de 3,600 ‘polillas transgénicas’ en un cultivo de algodón cercado completamente con mallas.
Si la prueba es exitosa, tal como esperan los científicos, el paso siguiente será incorporar los genes que convierten en estériles a las polillas.
La última etapa, muy conocida en Nicaragua a propósito de la campaña contra el gusano barrenador del ganado, será ‘mandar a volar’ a millones de crías estériles para que se acoplen con las polillas convencionales, y así garanticen que ya no habrá más descendientes del gusano bellotero.
Esta plaga junto con el picudo son responsables de la debacle del cultivo algodonero en muchos países, entre ellos Nicaragua. A lo largo de cuatro décadas, el bellotero, pero particularmente el picudo, desarrollaron resistencia a los pesticidas, haciendo necesario más y más aplicaciones en cada ciclo.
El experimento está siendo conducido y regulado por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal. (USDA).