José Orlando Padrón, artífice de Padrón Cigars, muestra orgulloso una caja de la Serie Aniversario 1964. LA PRENSA/MOLINA.

José Orlando Padrón: “Fumarse un tabaco nuestro es un placer”

José Orlando Padrón, presidente de Padrón Cigars Roberto Fonseca L. [email protected] Como buen guajiro cubano, habla y gesticula con un puro en la mano, o apretándolo entre dientes. Se ve que disfruta fumar sus tabacos, probarlos a cada momento, y tiene razón al hacerlo, ya que de la fábrica Padrón Cigars, ubicada en la ciudad […]

  • José Orlando Padrón, presidente de Padrón Cigars

Roberto Fonseca L. [email protected]

Como buen guajiro cubano, habla y gesticula con un puro en la mano, o apretándolo entre dientes. Se ve que disfruta fumar sus tabacos, probarlos a cada momento, y tiene razón al hacerlo, ya que de la fábrica Padrón Cigars, ubicada en la ciudad de Estelí, sale a la venta uno de los mejores tabacos del mundo, el famoso Serie Aniversario 1964, un exquisito habano.

No satisfecho con el éxito, José Orlando Padrón, originario de Pinar del Río, Cuba, trabaja ahora en el lanzamiento de una edición limitada, la Serie 1926, en homenaje a su fecha de nacimiento.

Después de sorprender al mercado mundial con la Serie Aniversario 1964, ¿cuáles son sus próximos planes?

La sorpresa ahora va a ser la Serie 1926, en homenaje a que hace 75 años nació Padrón. ¿Innovaciones?, creo que no hay que hacer muchas, ya que estamos en lo correcto desde hace 37 años, cuando comenzamos en este negocio. Y nos ha ido bien en cuanto a la satisfacción de los clientes. Entonces, a mantener lo que tenemos.

¿Qué características tendrá la edición 1926?

Mira, estamos cuadrando la caja. No vamos a hacer mucho tabaco. Vamos a hacer entre 35 y 40 mil tabacos. Prácticamente, son para los coleccionistas, ellos lo pagan. Vamos a trabajar una caja más refinada, pero lo importante es el tabaco.

Déjame decirte que a mí me viven copiando. A mí se me ocurrió cuadrar el tabaco, años atrás, y cuando llevé por primera vez ese tabaco a un show todo el mundo estaba alarmado. ¡Qué es eso, coño!, dijeron. Ahora todo mundo hace tabaco cuadrado. Está bien, todos pueden imitarlo, pero nadie puede igualarlo.

¿El secreto de Padrón?

Siempre les he dicho a los clientes que el fabricar un tabaco es como un presidente. ¿Por qué?, por lo siguiente. Cuando un presidente comete un error y bota al que se lo advirtió, ése es un dictador. Asimismo, si alguien hace un tabaco y un cliente le dice que le salió la caja mala, y aquél le responde que no sabe fumar, ahí está otro dictador.

Si un cliente encuentra una caja mala mía, yo le digo: Venga para acá, mándame esa caja, la rompemos y le mandamos otra de regreso. En este negocio somos serios, hay que darle confianza al fumador para que te diga si tiene un defecto. El cliente siempre tiene la razón, viejo, eso es seriedad. El cliente no puede pagar nuestro producto y que éste termine siendo un fraude.

Hacemos tabaco pensando en que fumarlo es un placer y no un martirio. En una fabricación se estima que un 5 por ciento de una caja de tabaco tiende a no estar perfecta, ése era el sistema en Cuba. Yo no creo en ese 5 por ciento, yo aspiro a que sea perfecta en un 100 por ciento.

¿Qué pasará cuando desaparezca Fidel, regresará Padrón a Cuba? ¿Abandonará Nicaragua?

No, nunca vamos a abandonar Nicaragua. ¡Vaya! No tendría corazón para decirle a la gente de aquí que voy a cerrar, yo peleo por Nicaragua. Hemos pasado muchas vicisitudes juntos… guerra, bloqueo. Nos golpeó mucho.

Nicaragua en 1977 producía más tabaco que Santo Domingo y Honduras, dos fábricas producíamos 13 millones de cigarros; al venir la guerra se nos complicó la cosa. En la década de los 80 entonces vino el “boom” de Santo Domingo (República Dominicana), donde hoy se producen hasta 50 millones de tabacos. Esa es la historia.

Hasta mayo de 1985 producimos 5 millones de tabacos, pero después vino el bloqueo del gobierno norteamericano y pudimos trabajar aquí hasta octubre por un permiso que sacamos en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Así que esto estuvo paralizado totalmente del 85 al 91, período en que Nicaragua salió del mercado.

Después del año 91 regresamos, pero tuvimos que empezar de cero, desde reactivar las fincas. Nuestros planes son aumentar la producción de tabaco en 1 ó 2 millones más el próximo año, ya que estoy seguro de que el mercado europeo, al que vamos a incursionar ahora mismo, va a reaccionar a favor de nosotros.

La clave en este negocio es mucho control sobre los que venden tabaco. En Estados Unidos hay muchos negocios que venden por catálogo, pero nosotros cuidamos mucho al cigar store (la tienda de tabaco) de la esquina, que paga impuesto, alquileres, por eso no vendemos tabaco directamente al consumidor, ni por catálogo. Nuestros clientes saben que tienen que ir al cigar store a comprar nuestro tabaco. Esto es un negocio de gente seria.  

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