Los pítcheres bateadores

Tito Rondó[email protected] En un principio, los lanzadores tenían que batear. O sea, el beis era como cuando éramos chavalos y jugábamos bola pasada, que no importaba quién era el pítcher (y como los más grandes fildeaban mejor, el más chiquito era el lanzador). Cuando se adopta el pitcheo de bola recia, entonces pierde importancia la […]

Tito Rondó[email protected]

En un principio, los lanzadores tenían que batear. O sea, el beis era como cuando éramos chavalos y jugábamos bola pasada, que no importaba quién era el pítcher (y como los más grandes fildeaban mejor, el más chiquito era el lanzador).

Cuando se adopta el pitcheo de bola recia, entonces pierde importancia la ofensiva del lanzador, y ya para la vuelta de siglo (del XIX al XX) se destacan algunos pítcheres como bateadores, recuerdo en particular a “Nixie” Callahan y a Al Orth (el primero después de Cy Young en ganar al menos 100 juegos en cada liga, el último fue Dennis Martínez).

En Nicaragua pasaba como hoy en día en colegios o universidades, a menudo el mejor pítcher es el mejor atleta y por consiguiente el mejor bateador.

Así que recordemos que José Angel “El Chino” Meléndez era muy buen bateador, como lo demuestran su jonrón que venció a México en Panamá en 1938, conectado ante un grande, el “Romo” Chávez, y el haber sido utilizado de emergente en la primera liga Profesional, en 1956, a la edad de 48 años, cuando todavía bateó .244.

Hasta hubo peloteros que es difícil saber si eran mejores bateadores que lanzadores o viceversa, como Alfredo “Chiquirín” García y Jonathan Robinson. Una vez en el Beis Organizado le fue difícil a los nicas mantener su ritmo de bateo, pues jugando una vez cada cuatro o cinco días es imposible mantenerse “afilado”; Dennis Martínez se quedó sin jonronear en Grandes Ligas.

Modernamente, Porfirio Altamirano tuvo lideratos de pitcheo y bateo en 1977 (18 jonrones), y en las Mayores dio de 4-1 para .250. El colmo es que hasta que llegó Vicente Padilla a Grandes Ligas nos dimos cuenta de algo que ya sabían en la Liga Campesina de Chinandega, de que Vicente es un excelente bateador… ¡ambidextro!

El año pasado dio de 2-1 en triple A y de 1-1 en Grandes Ligas, .667 de promedio. Este año ha tenido mala suerte, lleva un ponche en un turno (ahora es sólo derecho). De todas maneras se une a Dennis, Porfirio, David Green y Marvin Benard como únicos nicas que han conectado imparable en las Mayores.

Por supuesto, quien ha llamado la atención recientemente hacia el bateo de los lanzadores es Mike Hampton, quien hasta el momento lleva una de las mejores campañas ofensivas de un lanzador en la historia: .295 con cinco jonrones y diez impulsadas en 37 turnos. Si sigue así (lo que es difícil) terminará con el mejor slugging de un pítcher en todos los tiempos.

Las mejores campañas, según Rob Neyer (ESPN): Wes Ferrell en 1935 (.347, 7, 32); Don Newcombe en 1955 (.359, 7, 23); Ferrell en 1931 (.319, 9, 30); Walter Johnson en 1925 (.433, 2, 20) y Lynn Nelson en 1937 (.354, 4, 29). Los nueve jonrones son el récord.  

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