Edgard Tijerino [email protected]
Hace 63 años —¿cuántos testigos oculares sobreviven?—, el zurdo de los Rojos de Cincinnati, Johnny Vander Meer, se convirtió en el primer pitcher de la historia, y todavía es el único caso, en construir dos juegos consecutivos sin hit ni carrera.
La pregunta ¿quién será el próximo?, ha permanecido sin respuesta, y con el pasar del tiempo, esa proeza se considera sencillamente imposible de repetirse… Ni siquiera tiradores espeluznantes como Pedro Martínez y Randy Johnson, parecen tener posibilidad… Nolan Ryan trabajó la cifra récord de siete no hitters, pero nunca dos consecutivos.
Entre el 11 y el 15 de junio de 1938, es decir, en una semana como esta, Vander Meer de 23 años, trabajando con la paciencia, la destreza y la precisión de Monet, o Goya, logró no hitters seguidos contra los Bravos de Boston y los Dodgers de Brooklyn, provocando asombro.
No busquen a Vander Meer en el Salón de la Fama… No hay sitio en Cooperstown para un tirador de 119 victorias y 121 derrotas a lo largo de una carrera de 13 años, con 3.44 en efectividad… Nunca pudo ganar 20 en una campaña y en ese 1938, su balance fue de 15-10 con 3.12 en carreras limpias.
En 1988, cuando su proeza cumplió medio siglo de solidez, Vander Meer de 74 años, entrevistado en Tampa, dijo con la sencillez de quienes no tienen necesidad de jactarse: “Yo espero vivir lo suficiente para ver a otro tirador de dos no hitters consecutivos, sería bueno para el juego que alguien lo hiciera”… Pero no vivió lo suficiente para eso… A la edad de 82 años, Vander Meer falleció víctima de un aneurisma en el abdomen.
El zurdo había debutado con los Rojos de 1937, un equipo de último lugar que sufrió 98 derrotas. Abrió 9 juegos con 10 relevos registrando un balance de 3-5 y 2.98 en carreras limpias…
En el 38, con un equipo transformado gracias al empuje del líder de bateo Ernie Lombardi, más los aportes del máximo hiteador Frank McCormick con 209, los trescientistas Harry Craft y Wally Berger, y el ganador de 21 juegos Paul Derringer, el zurdo Vander Meer saltó a 15 victorias por 10 reveses con 3.12 en efectividad… Ese año, entre sus tres blanqueos, estuvieron los no hitters consecutivos contra los Bravos por 3-0 el 11 de junio, y 6-0 a los Dodgers el día 15.
En su primer trabajo, Vander Meer se enfrentó a 28 bateadores mientras avanzaba hacia el doble cero… Él nunca pensó que volvería a hacerlo, pero cuatro días después, en el Ebbets Field de Brooklyn, un día en que Jesse Owens ofreció una demostración corriendo 100 yardas contra algunos jugadores, Vander Meer estaba otra vez cabalgando hacia lo grandioso.
El final, fue dramático. Con un out en el noveno, Vander Meer cedió tres bases y el manager Bill Mackechine, salió a calmarlo… El zurdo dominó a Ernie Koy en roletazo para un out forzado en home, y luego enfrentó a Leo Durocher… Con dos strikes, Durocher abanicó el tercero, pero el árbitro Bill Stewart, obstaculizado por el movimiento hacia arriba del corpulento receptor Lombardi, no tuvo la visión necesaria y cantó bola… Menos mal que un fly al center terminó con el suspenso durante una victoria de los Rojos 6-0.
CAUSO EXPECTAIVAS
– Después de dos no hitters seguidos, pueden imaginarse el interés que despertó la siguiente apertura de Johnny Vander Meer contra los Medias Rojas de Boston el 19 de junio… Por tres entradas, no permitió hit, pero en el cuarto con un out, Debs Garms, quebró el embrujo… Han pasado 63 años y el reto continúa haciéndole señas a los nuevos “Monstruos” de la colina.