Invierno destruye la carretera de Prinzapolka

Pobladores temen quedarse incomunicados, por lo que piden al MTI que la repare de inmediato Heberto JarquínCORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected] La carretera que comunica a la comunidad de Alamikamba, cabecera municipal del Río Prinzapolka, con el Triángulo Minero y resto del país, se encuentra en precarias condiciones, después que las primeras lluvias causaron destrozos en varios tramos […]

  • Pobladores temen quedarse incomunicados, por lo que piden al MTI que la repare de inmediato

Heberto JarquínCORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]

La carretera que comunica a la comunidad de Alamikamba, cabecera municipal del Río Prinzapolka, con el Triángulo Minero y resto del país, se encuentra en precarias condiciones, después que las primeras lluvias causaron destrozos en varios tramos de esta vía.

Javier Bustamante, vecino de la zona, señaló que la carretera está saturada de baches cubiertos de agua y algunos de ellos impiden el paso de vehículos pequeños, “solamente los de doble tracción y los camiones de carga pueden transitar por este camino que alguna vez fue de todo tiempo y que desde hace mucho perdió su revestimiento de macadán”, externó.

El alcalde de Prinzapolka, Reverendo Santiago Obando Casanova, dijo a LA PRENSA que en varias ocasiones ha solicitado al Ministerio de Construcción y Transporte (MTI) que reparen esta carretera que es la única vía de acceso terrestre a este municipio.

Todos los días, decenas de cabezales salen de la zona de Alamikamba cargados de miles de metros cúbicos de madera; “este tipo de vehículos aceleran el deterioro que todos los años se produce en la carretera con la llegada del invierno”, señaló el concejal Daniel Castrillo.

El señor Leocadio Wathen Watler, oriundo del Río Prinzapolka, se quejó de lo que considera falta de preocupación del gobierno. “Yo no entiendo por qué las autoridades nos tienen abandonados, en los meses de junio, julio y agosto, cuando el invierno es más fuerte quedamos completamente incomunicados, si tenés algún familiar enfermo es imposible llevarlo a Rosita, si está grave tenés que encomendarlo a Dios para que no se muera”, se quejó.

Filiberto Martínez Obando, un indígena miskito de Alamikamba, con el enojo reflejado en su rostro, manifestó que “el gobierno recibe mucho dinero por el impuesto de la madera, pero nunca se acuerda de invertir un centavo en el Río Prinzapolka, la carretera de 30 kilómetros que empalma con la de Rosita-Siuna, la construyeron las compañías mineras norteamericanas desde hace 50 años, actualmente está abandonada”.

El alcalde Obando Casanova, dijo que están solicitando al MTI que repare las partes más afectadas de la única carretera del municipio de Prinzapolka, ya que “en cualquier momento los buses no podrán prestar el servicio a la población”, concluyó.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí