Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Wendel Rivas Pérez, de 13 años, cursa el primer año de secundaria en el Instituto “Manuel Hernández”, de esta ciudad, y cumple exitosamente con sus obligaciones de estudiante, pero a diferencia del resto de alumnos él carga la pesada cruz de padecer un tumor canceroso en su rostro, lo que lo obliga a someterse a molestas quimioterapias y soportar los fuertes dolores causados por este mal.
Con el consentimiento de su progenitor, LA PRENSA revela su nombre y su enfermedad, pero además de él hay otros adolescentes en este centro de estudios que están amenazados con perder su tierna vida a consecuencia del cáncer y la leucemia.
Éstos también, en medio de sus pobrezas, deben lidiar con la costosa y dolorosa medicación para tener esperanzas de vida, aunque uno de ellos urge de un examen de Resonancia Magnética para determinar el tamaño, alojamiento y tipo de cáncer, por lo que hacen un llamado a alguien de buen corazón para que les ayude.
Wendel, es muy respetado y admirado entre los docentes, compañeros de clases y médicos de la sala de Oncología del Hospital “La Mascota”, por sus deseos de vivir, y más aún por su constancia en sus estudios, pese al dolor que le ocasiona la enfermedad, situación que es igual en el resto de casos.
Ahora se encuentra hospitalizado en dicho centro, en donde es atendido clínicamente con las quimioterapias y los tratamientos de forma gratuita, según dijo su papá, Adolfo Rivas, pero además será sometido a una delicada operación que puede ser una esperanza para Wendel.
Su padre señaló que las sesiones de quimioterapia son facilitadas por el centro, y el valor de cada una es de entre 5,000 y 20,000 córdobas.
Forman Comisión
La directora del Instituto “Manuel Hernández”, licenciada Shirley Cardoze y el personal docente, movidos por el dolor de Wendel y los demás niños afectados por cáncer y que estudian en este centro, promovieron la creación de la “Comisión Wendel y José, para Ayuda a Niños de la Sala de Oncología del Hospital ‘La Mascota’”, e impulsaron una rifa para recaudar fondos que puedan servir a los niños cancerosos.
El objetivo es colaborar con estos enfermos, para que puedan solucionar sus necesidades básicas, según Adolfo Rivas, padre de Wendel, y Silvia Ramos, madre de una menor que padece de un tumor canceroso desde que tenía once años, pero que ya se está recuperando.
La Comisión quedó conformada por miembros del Consejo de Padres de Familia, docentes, sociedad civil, gobierno estudiantil y padres de niños con cáncer y ya cuentan con 4,000 córdobas como resultado de la rifa y la donación de dos libros escritos por la sicóloga, Auxiliadora Mendoza.
La próxima semana visitarán el Hospital “La Mascota” para entregar la primera aportación y oficializar el vínculo con las autoridades del centro asistencial.