Edgard Rodríguez C. [email protected]
La historia de los Cachorros de Chicago, parece una fábula salida de las manos de Shakespeare. Tras una etapa de desaliento, ha venido otra. Y luego se ha repetido.
Sin embargo, no siempre fue así. A inicios del siglo pasado, Chicago fue un importante protagonista en las Series Mundiales. Tanto, que se impusieron en la de 1907, y para demostrar que no andaban con cuentos volvieron y ganaron la de 1908 a Detroit.
Dos años después, en 1910, estaban de regreso al clásico de octubre listos para excitar a sus seguidores. Pero los Atléticos de Filadelfia lo evitaron y nunca más se volvió a ver a una tropa de Chicago (en Liga Nacional) camino a la gloria.
Hubo otros cinco viajes más a la Serie Mundial, incluyendo el último en 1945, pero en todos la historia fue similar: derrotas tras derrotas… Desde entonces, se ha buscado una respuesta a tanto fracaso, mientras sus aficionados estoicos aún la esperan.
Este año, empujados por Sammy Sosa están al frente de la División Central y en medio de un gran momento. Al extremo que han ganado 15 de sus últimos 16 juegos –sin el de anoche– una etapa no conseguida desde 1945.
En 1998, el propio Sosa los metió al play offs, pero no avanzaron muy largo. Sosa sólo batea y su staff de lanzadores se hundió. Antes en 1989, se habían fajado bien, pero los Gigantes se cruzaron en el camino y hubo que pensar en la próxima liga.
Los Cachorros llegaron a ser tan perdedores, que hubo equipos que ni siquiera deseaban adquirir jugadores de ese club. En cierto momento se dijo, X conjunto no ganará porque se ha llenado de muchos jugadores de Chicago. Le llamaban el “Factor Chicago”.
¿Cuál es el fundamento ahora?.. Sammy Sosa de nuevo. Batea .292, con 17 jonrones y 54 remolques. Sin embargo, Rondell White, Matt Stairs y Rickey Gutiérrez han sido un buen complemento.
Históricamente en Chicago no ha existido profundidad monticular. Ahora es igual, pero Kerry Wood enrachado, se ha unido a Kevin Tapan (8-1 y 3.53) y John Lieber (6-3 y 3.27) para mantener al equipo en la pelea. Y hasta ahora, lo han logrado.
Veremos qué más hacen.