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Yo vivo en los Angeles, California, y el artículo sobre don Carlos, el escultor de los pies descalzos (publicado en LA PRENSA el 31 de mayo del año en curso), me parece excelente. Pero me gustaría que LA PRENSA prestara un tributo al más grande escultor de obras sacras en Nicaragua, que es don Francisco Mayorga, que vivió en la ciudad de Granada, cuyas obras dieron la vuelta al mundo: Italia, Nueva York, Canadá y toda Centroamérica. Don Francisco Mayorga tiene dos años de fallecido.