- Veinte años del descubrimiento
médico de la terrible enfermedad que ya mató a 18 millones de seres humanos en el mundo - Unas 250,000 personas se
contagian cada año en las Américas
AFP
WASHINGTON.- El 5 de junio de 1981, un informe médico daba parte de cinco extraños cuadros infecciosos en personas cuyo único punto común era el de ser homosexuales: se trataba de los primeros casos de SIDA, una enfermedad que en dos décadas mató a unos 18 millones de personas en todo el mundo.
“De octubre a junio de 1981, cinco jóvenes, todos ellos homosexuales activos, fueron tratados por una neumonía de tipo neumocistosis carini en tres hospitales de Los Angeles. Dos pacientes murieron”, decía la publicación semanal de los Centros estadounidenses de Control y Prevención de enfernedades (CDC).
“Los cinco pacientes tenían antecedentes o presentaban un cuadro infeccioso de CMV (citomegalovirus) y una candidiasis mucosa”, añadía el documento.
“Los pacientes no se frecuentaban entre sí, no tenían amigos comunes y ninguna de las personas con quienes mantuvieron relaciones sexuales tenía, hasta donde ellos podían saberlo, alguna enfermedad similar”, proseguía el documento, al dar parte de esa extraña dolencia que más tarde sería bautizada con el nombre de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
“Dos de los cinco pacientes dieron parte de relaciones homosexuales frecuentes con numerosas personas”, indicaba aún el CDC, que apuntaba asimismo: “la aparición de una neumocistosis en cinco individuos hasta ese momento sanos y sin inmunodeficiencia clínicamente aparente es algo inhabitual”.
“El hecho de que todos los pacientes sean homosexuales sugiere una asociación entre ciertos aspectos del estilo de vida homosexual, o de una enfermedad transmisible por vía sexual, y la neumocistosis en esta población”, señalan los autores, que vieron en ese cuadro clínico “la posibilidad de una perturbación del sistema inmunitario celular (…) que expone a los individuos a enfermedades oportunistas como la neumocistosis”.
Dos décadas más tarde, el SIDA ha matado a más de 18 millones de personas en todo el mundo, y entre 20 y 30 millones de personas viven actualmente con el virus, la mayoría en Africa, donde por esta causa se rebajó a veinte años la esperanza de vida.
LARGO CAMINO PARA INVESTIGADORES
– Pese a sus progresos desde aquellas primeras observaciones, la investigación médica aún no logró encontrar manera de neutralizar al VIH. En los últimos cinco años destacaron los tratamientos con drogas antirretrovirales, que desde 1996 han reducido hasta en 90% la mortalidad en los países industrializados.
EL SIDA EN EL CONTINENTE
– En el Continente Americano, 2.7 millones de personas viven infectadas por el VIH –1.4 millones en América Latina, 390,000 en el Caribe y cerca de un millón en América del Norte, incluyendo México–, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El año pasado, el SIDA mató a 100,000 personas en esta región.
– En América Central, Honduras concentra la mitad de los casos de la subregión. En Centroamérica la vía principal de transmisión es la relación heterosexual sin protección, a excepción de Costa Rica y Panamá, donde el modo más común es la relación homosexual sin protección entre hombres (HSH).
– Además, aunque hace más de diez años que existen medios eficaces de prevención, cada día en el mundo se infectan con el virus unas 16,000 personas, y en las Américas unas 20,000 por mes y un cuarto de millón por año.
– Alrededor de un 1.8% de los casos en la región son pediátricos, incluyendo niños hasta los 15 años de edad.
– En el Caribe la gran mayoría de los casos de VIH se contraen durante relaciones heterosexuales sin protección. Se estima que una de cada 50 personas que viven en el Caribe están infectadas por el VIH, siendo Haití el de la tasa es más alta.
– En el Cono Sur los más afectados son los homosexuales pero también los usuarios de drogas inyectables (UDI), y Brasil es el país con la tasa más alta de infección.
– En Norteamérica –incluyendo México– el 90% de los casos reportados corresponde a HSH o UDI, y sólo 10% a relaciones heterosexuales sin protección.