Juan Pablo Toro (AP)
BOGOTA.- Tras permanecer catorce meses secuestrados por la guerrilla y padeciendo graves problemas de salud, el coronel Álvaro Acosta y otros tres policías recuperaron este martes su libertad.
Con esta liberación se comienza a cumplir el acuerdo humanitario firmado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del presidente Andrés Pastrana, el fin de semana pasado en la zona de distensión al sur del país.
Acosta y los tres policías fueron recogidos por un helicóptero en un sitio conocido como páramo de Las Hermosas, en la frontera del departamento del Tolima con el del Cauca.
El jefe guerrillero Pablo Catatumbo, coordinó la entrega de los uniformados al Alto Comisionado de Paz Camilo Gómez, al director del Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) Georges Conminos, y a un equipo de médicos.
“En favor de la paz, no sea el último (de los liberados). Todavía queda pendiente continuar luchando por la libertad de los compañeros nuestros que continúan en la cárcel y los compañeros suyos que siguen retenidos”, dijo Catatumbo a periodistas.
El gobierno emitió un comunicado confirmando oficialmente la liberación. Todos los policías fueron trasladados a la clínica Valle del Lilí en la ciudad de Cali, a unos 300 kilómetros al suroeste de Bogotá, donde esperan recbir atención médica y reencontrarse con sus familiares.
El caso más dramático es el del coronel Acosta, que se encuentra parapléjico y que padece de neumonía. Este coronel de la Policía Antinarcóticos, de 42 años, cayó herido en poder de las FARC hace 14 meses, cuando los guerrilleros derribaron el helicóptero donde él y sus compañeros se dirigían a Barragán, en el suroccidente colombiano, para impedir la toma del poblado.
“Él supo resistir por el amor a su familia, a la institución y su país”, dijo Noralba Gálvez a periodistas, al conocer la noticia de la liberación de su marido.
Después de concretarse estas primeras liberaciones se espera que en los próximos días se liberen 42 soldados y policías y 15 guerrilleros que se encuentran enfermos.
Las FARC se comprometieron a entregar posteriormente a otros 100 uniformados de forma unilateral. Mientras, el gobierno se comprometió a luchar por la liberación de los otros 300 policías y soldados que aún permanecerán en poder de los rebeldes.
El jefe de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias, se mostró complacido por la liberación del coronel Acosta y los otros uniformados.
“Creo que es un acto de elemental justicia que liberen a este coronel… era contra natura mantener secuestrado a un hombre en esas condiciones”, dijo Tapias a periodistas.
El oficial calificó de “infame” la advertencia de las FARC, que anunciaron que continuarán con los secuestros a pesar del intercambio humanitario.