Don Enrique y Guadamuz

Estimado Ing. Bolaños: Ayer (el 30 de mayo) que usted se inscribió, vi con asombro que uno de sus acompañantes era el Sr. Carlos Guadamuz. En días anteriores me habían dicho que pertenece a su Club de Amigos o parte de su equipo de campaña, pensé que era una broma de mal gusto. Yo entiendo […]

Estimado Ing. Bolaños:

Ayer (el 30 de mayo) que usted se inscribió, vi con asombro que uno de sus acompañantes era el Sr. Carlos Guadamuz. En días anteriores me habían dicho que pertenece a su Club de Amigos o parte de su equipo de campaña, pensé que era una broma de mal gusto.

Yo entiendo que en la lucha contra el frentismo hay que hacer uso de todas las herramientas posibles, pues no hay que permitir que gane el FSLN. Pero todo tiene su límite don Enrique.

Si el Sr. Guadamuz realmente está arrepentido de su pasado y usted lo va a tener en su campaña, debe al menos devolver la casa piñateada que ocupa en Las Colinas y que pertenece a don Frank Bendaña y a su señora Tere McEwans de Bendaña.

Usted conoce a Frank. Es productor y compañero suyo. Esto no puede ser don Enrique.

Como diría nuestro más ilustre coterráneo: ¡Qué bochorno, qué bochorno!

Espero no lo tome a mal

Maximiliano Ramírez
Masaya, Cuna del Folklore Nacional.  

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