Carlos José Guevara y Linsai Guevara.

Familia intoxicada por desayuno

La primera comida del día mandó al hospital a cuatro miembros de una familia vecina del Barrio El Pilar, en el sector del Zumen Amalia Morales [email protected] Con tortilla y cuajada desayunó ayer a las siete de la mañana la familia Guevara Guardado. No pasaron dos horas cuando surtió efecto la intoxicación: vómitos, mareos y […]

  • La primera comida del día mandó al hospital a cuatro miembros de una familia vecina del Barrio El Pilar, en el sector del Zumen

Amalia Morales [email protected]

Con tortilla y cuajada desayunó ayer a las siete de la mañana la familia Guevara Guardado. No pasaron dos horas cuando surtió efecto la intoxicación: vómitos, mareos y una incontrolable diarrea dispararon al hospital a cuatro de los que ingirieron tal comida.

Linsai Guevara, de 20 años, una de las afectadas, ingresó pálida y al borde del desmayo a la Sala de Emergencia del Hospital Lenín Fonseca de Managua.

No menos complicada era la situación de su mamá, Mireya Guardado de 42 años, y de sus sobrinos Carlos José Guevara de 12 y Mireya Jiménez de 5, quien por su edad fue remitida al Hospital del Niño La Mascota.

En el hospital a los enfermos se les aplicó suero de rehidratación y una inyección antivómito, según detalló Jairo Gómez, médico a cargo de la emergencia.

El médico dijo que los pacientes estaban estables y que probablemente saldrían ayer mismo del hospital. Sin embargo, explicó también que se les examinó la sangre para determinar el grado de intoxicación que tenían.

CUAJADA O TORTILLA

Linsai dijo sospechar de la cuajada traída de Matiguás por un cuñado suyo. Aunque no era la primera vez que probaba el producto lácteo de ese municipio, cree que esa pudo ser la causa. Tampoco descartó que el problema estuviera en las tortillas, que compraron en la esquina de la cuadra donde viven.

El médico no dudó en calificar el caso de “intoxicación alimenticia”.

Sin embargo, la comida de tortilla y cuajada no enfermó a todos. Jorge Guevara dijo que comió de ambas cosas, incluso más que el resto, pero sobre él no hubo ningún efecto negativo.

Pese a que resultó ileso, Guevara dijo no dudar en achacar el malestar al desayuno.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí