Mi madre es un rosario de angustias y sacrificios por el pan nuestro de todos los días.
Aflicciones y amarguras por la eucaristía de la vida en un país sin futuro.
Dios y tu paciencia nos salve de la corrupción y de la delincuencia política.
Revolución laboral, ni partidos ni sindicatos han evolucionado en toda su historia.
El símbolo tradicional de la madre no debería ser traicionado ni siquiera con el pensamiento.
Rubén Rivas Rubio
Juigalpa, Chontales.