Mario Calvo [email protected]
Me refiero a la publicación sobre la encuesta que da a Ortega un 37.5 por ciento de la intención de votos, 7.7 por ciento por encima de Bolaños. También la encuesta revela que el PLC y el PC captan, juntos, un 47.6 por ciento de los votos.
Soy un nicaragüense que vive desde hace más de 15 años en Estados Unidos. Estoy fuera de mi país, como miles otros, porque el terror que vivió Nicaragua en los años del sandinismo me obligó a huir, de lo contrario, tal vez estaría hecho polvo bajo 5 cuartas de tierra.
Ahora soy padre de familia y abrigo la esperanza de regresar algún día a mi patria. Sin embargo, si Daniel Ortega llega al poder, estoy seguro que miles de nicaragüenses tendrán que, a como lo hice yo, huir.
Hago un llamado a los nicaragüenses para que eviten el regreso del señor Ortega. Sería bueno que el artículo que publicó don Jorge Salaverry: “La naturaleza del sandinismo”, no pase desapercibido.
Daniel Ortega sólo puede representar para Nicaragua retroceso, terror, miseria.
Mientras Ortega consolida su porcentaje, las fuerzas democráticas andan dispersas y se desgastan en controversias infantiles. Pensemos en Nicaragua y depongamos las ambiciones personales. Es la hora de sumar puntos, no de restar. Si no es así, en noviembre se verán las consecuencias, los lamentos y la inestabilidad.
Adolfo Hitler y su partido llegaron al poder con el 37% de los votos, curiosamente el mismo que ahora puntea el señor Ortega. ¿Será mera coincidencia? Hitler dividió a las fuerzas democráticas, puso a unos contra otros y vistió ropajes populistas y de oveja inocente, que le dieron resultado.
Hitler llegó al poder y pasó la tragedia que todos recordamos con tristeza. Que no le suceda lo mismo a nuestra Patria.