- Raquel Amador dijo que seguirá el trámite judicial contra su ex cónyuge, para que sea castigado por el maltrato que dio a sus hijos
Valeria González [email protected]
Las huellas del maltrato que sufrieron los dos pequeños (de 11 y 12 años) al lado de su padre, Álvaro José Bengoechea, están sanando en sus frágiles cuerpos. Después de cinco días de estar viviendo en un centro de protección, se reencontraron con su mamá, Raquel Amador, quien peleará la patria potestad de sus hijos y porque el peso de la justicia caiga sobre su ex cónyuge.
El pasado 13 de mayo los niños fueron rescatados por efectivos policiales del maltrato a que eran sometidos por su padre. Ellos fueron encontrados con múltiples golpes en todo su cuerpo.
Amador señaló que los niños, desde el mes de octubre del año pasado, vivían con su padre debido a que ella pasaba dificultades económicas y no podía mantener los estudios de los menores, pero actualmente logró solventar la situación ya que es directora de la escuela “Manuel Barilla” en la hondureña ciudad de Danlí.
Amador dijo que el próximo paso que dará será seguir el trámite judicial contra su ex cónyuge, para que el maltrato “cruel” que recibieron sus niños no quede impune. Ella conversó con los niños y está segura que ellos se irán a vivir con ella a Honduras.
Antes de la llegada de Amador, el destino de los niños era incierto porque un tío por parte de padre no deseaba hacerse cargo de ellos y su abuela se encuentra detenida en Chinandega. El único refugio que tenían era el Centro de Protección “Los Quinchos”, en San Marcos.
“Tengo que hacer todo lo posible para que esta situación no afecte la vida de mis hijos, ellos serán profesionales del mañana, yo lograré sacarlos adelante con mucho sacrificio”, comentó Amador.
Por su parte, Dora Dubois, delegada del distrito lV del Ministerio de la Familia, manifestó que solicitó formalmente a la embajada de Honduras realice los trámites respectivos para que la señora Amador no pierda su puesto laboral, puesto que ella se vino al país desesperada y no realizó ningún trámite previo.
EL ENCUENTRO
– La dirección del Centro “Los Quinchos” al igual que los niños se enteraron de que la señora Amador estaba en la capital y “nosotros al ver la desesperación de los niños por verla nuevamente, la fuimos a buscar”, comentó la directora del Centro de Protección, Zelinda Roccia.
– “Ese día estaba desesperada. Necesitaba ver lo más pronto posible a mis niños, al momento que me los llevaron estaba en chinelas con el pelo despeinado y sobre una piedra lloraba desconsoladamente… en eso mis niños llegaron, al verme se quedaron tiesos, paralizados, no se movían”, recordó la mamá de los niños, Raquel Amador.
– Al ver que sus hijos se quedaron inmóviles los abrazó fuertemente y a los pocos segundos los tres lloraron intensamente. Los niños tenían “la seguridad que los vendría a buscar”, comentó Amador.
– Ambos menores borran las huellas de su pasado y continúan sus estudios primarios. El niño desea estudiar Agronomía y la niña quiere estudiar Derecho o Medicina. En sus ratos libres aprenden manualidades o se instruyen culturalmente con la marimba.