Martin Alfaro [email protected]
Verdaderamente es una lástima ver cómo las vertientes de agua se van terminando por la tala de los bosques alrededor de Siuna, a la vista y paciencia de las autoridades llamadas a controlar la explotación maderera de una manera sostenible.
Es un recurso natural renovable que debería ser explotado de una manera sensible, respetando el medio ambiente, o al menos renovando los árboles que se cortan.
Pero al gobierno lo único que le interesa es el enriquecimiento personal de unos pocos a través del negocio de concesiones madereras y mineras que destruyen nuestro precioso hábitat natural.
Es hora de hacerle presión al gobierno para que de una vez y por siempre sirva de protector de nuestro patrimonio nacional.