- Expertos dicen que la dificultad para erradicar el brote es que no se aplique el tratamiento a todos los miembros del núcleo familiar
Mariuca LombaEspecial para LA PRENSA [email protected]
Los expertos señalan que un factor que impide la erradicación total de la leishmaniasis y cuya responsabilidad no puede atribuirse a los enfermos, es cuando en un grupo familiar donde hay lepra, alguno de los miembros da negativo a las pruebas, el Ministerio de Salud exige una nueva prueba para aplicar el tratamiento.
La Dra. Vinyet Rosés, coordinadora del proyecto en Nueva Guinea, explicó que en Nueva Guinea los resultados del análisis revelan un índice de positivos de un 63%, es decir, de diez muestras, seis positivas y 4 negativas.
“El problema es que las cuatro negativas, clínicamente se sospecha de leishmaniasis, pero el MINSA exige que se vuelvan a hacer pruebas para confirmar. Como tampoco se hace, esos casos negativos, que son de hecho leishmaniasis, no ingresaron al programa y no reciben tratamiento”.
En opinión de la Dra. Rosés, “si en una familia de cinco miembros, los cinco padecen los mismos síntomas, la misma casa, la mismas condiciones de vida, de higiene de vegetación alrededor, la misma basura, si de cinco hay uno positivo y cuatro negativos, donde prevalece la leishmaniasis, en contexto de brote epidémico, supone dejar sin tratamiento a cuatro casos, y ahí seguirán aunque en el papel figuren como negativos”.
INTENTAN PROLONGAR PROYECTO
Tanto por los casos negativos que deberían tratarse como por los que todavía deben detectarse en comunidades remotas, Médicos del Mundo y Ayuda en Acción gestionan la continuidad del proyecto y tratamiento: “Se está gestionando con la AECI para reelaborar el proyecto que se apruebe la segunda fase para completar los objetivos en Nueva Guinea”, concluyó la doctora Rosés.