- Varias banderitas rojas del PLC flamean en los postes de luz de Terrabona, nombre que si se derivara del italiano significaría “Tierra Buena”, sin embargo para millares de campesinos de las comarcas y comunidades de ese municipio, el “Bona” se ha transformado en ausencia de trabajo de la cual se deriva el hambre, la miseria, enfermedades y necesidades crecientes
Mario Fulvio Espinosa [email protected]
Es de feria el ambiente en Terrabona. Unos quinientos campesinos, hombres y mujeres con sus niños, bajaron el viernes desde sus caseríos para recibir la ayuda económica que les da el Gobierno para paliar el hambre que castiga sin misericordia a las 33 comunidades y 16 comarcas que conforman este municipio del Departamento de Matagalpa.
Un centenar de burritos y caballos permanecen amarrados en los alrededores del parque y también están parqueados los cinco buses en que se transportan estas personas, que esperan con paciencia en los predios de la Alcaldía ser llamados para recibir el estipendio.
Los que ya recibieron la ayuda se desgranan por los pocos establecimientos comerciales del lugar para comprar granos básicos, ropa y otros productos. Es bueno el día para los dueños de esas ventas y tiendas, la mayor parte de los subsidios quedan en esos locales.
Hay que hacer una singular aclaración. Estos campesinos proceden de las comarcas San Juanillo y El Jícaro, las únicas favorecidas de las 16 que posee Terrabona, amén de que no figuran en esa ayuda las 33 comunidades del susodicho municipio.
SENTIMIENTOS COMBINADOS
Sin embargo, hay una mezcla de tristeza y alegría entre los campesinos, que explican sus dificultades. “Se tapa un hoyito pero quedan otros muchos”, dice una campesina.
“Dicen que esta ayuda nos será entregada cada dos meses, pero la primera nos la dieron en diciembre y hasta ahora nos dan la segunda”, se queja doña Francisca Valle Mejía.
“Yo digo la verdad, porque si no digo la verdad cómo nos van a ayudar. Tengo en mi casa nueve nietos, cuatro hijos, casi tengo una comunidad. Y así estamos casi todos, pasando penurias”.
“Somos familiones”, dicen las jóvenes Marielena Castro Leo y Vicenta Castro, “no tenemos recursos, no hay trabajo ni comida y los niños están pasando mucha hambre; a nosotras sólo nos dan 480 córdobas porque sólo tenemos un niño, pero ese dinerito cabe en el hoyo de una muela, nos servirá para ocho días”.
HAMBRE Y MIGAJAS
Para sopesar la situación nos trasladamos a la comunidad de San José a varios kilómetros de Terrabona, donde observamos que las viviendas tienen un buen piso de ladrillos y un techo de zinc gracias al proyecto “piso y techo” que lleva a cabo una ONG local.
En la casa del anciano Isabel Valle Soza se notaba cierta alegría pues los perros –cinco esqueléticos en total-, habían cazado un venadito que daría comida al hogar.
“Estamos pereciendo mucho, a veces no comemos del todo y no hay trabajo ni a quién recurrir para sobrevivir”, dijo.
Don Pedro José Manzanares señaló que muchos campesinos dejaron sus parcelas porque les exigían trabajar en el plan de piso y techo y al terminar eso, quedaron en el aire. Ahora con la sequía la situación es grave. “Estamos a la voluntad de Dios. Buscamos la forma de no morirnos de hambre, estamos `migajeando´, pero hay otras necesidades que no cubrimos y que es de urgencia satisfacer”.
Como un ejemplo, hay hambre y grande en la comunidad de San José, en los hogares de doña Margarita Aguilar, Ana Julia Soza, Carmela Flores, José Centeno, Pablo Centeno, Reynaldo Castillo, Chabelo Loáisiga, Miguel Loáisiga, Eugenia Icabalceta, Iván Loáisiga y otros más.
“El 21 de diciembre dieron la primera ayuda ‘bimestral’ y hasta ahora están dando la segunda”, se quejó don Rufino Castro Jiménez, padre de una marimba de catorce menores, todos panzones y famélicos.
“No hay lugar donde ganarse el día y lo que ganamos es poquito con el agravante de que todo es caro. Hemos pasado hambre, hoy me encontré unos pipianes y de eso vamos a almorzar. Si llueve tal vez mejore esta situación”.
EL PROGRAMA DE AYUDA
Por su parte, el alcalde de Terrabona, don Hollman Morraz Castellón, admite que todo el municipio está pasando por una situación “bien crítica” como secuela de múltiples problemas entre ellos la sequía y la destrucción causada por el huracán Mitch.
Apuntó que entre las comunidades más perjudicadas y más necesitadas están Montegrande, La Joya, Cuajiniquil, San Andrés, Hatillo, Bacacán, Los Zarzales, Los Manguitos y otras, “pero por medio de la Red de Protección Social vamos dando respuesta a estas calamidades”.
“Casualmente –añade- esta gente que usted ve aquí pertenece a esa red, y hoy están recibiendo lo que la red aporta en efectivo. Por otra parte, estamos tratando de conseguir granos básicos y semillas para siembra, porque Terrabona está priorizada como uno de los municipios más pobres de Nicaragua. De eso hablé con el Dr. Alemán en Matagalpa, allí le toqué el tema. Él me dijo que todo va a ser solucionado y será así porque él es hombre de obras y no palabras”.
“La ayuda se dará durante cuatro o cinco años, después ya es cosa de ponerse a trabajar porque no todo el tiempo el gobierno nos va a estar manteniendo”, concluyó el alcalde Hollman Morraz.
AYUDA RETRASADA
“Este es un proyecto piloto –nos informa la promotora Erica Salmerón-, que contempla favorecer a la gente de seis municipios (cuatro de Matagalpa y dos de Madriz). De los cuatro municipios de Matagalpa uno de los seleccionados es Terrabona donde estamos atendiendo a dos comarcas que son San Juanillo y El Jícaro”.
Terrabona posee 33 comunidades y 16 comarcas, y todas están pasando casi igual situación. La ayuda bimestral que entrega el gobierno es menos que mínima y además retrasada. La primera se entregó en diciembre y hasta mayo -cinco meses después-, se otorga la segunda.
La ayuda que proporciona el gobierno a los vecinos de San Juanillo y El Jícaro difiere en cuanto a la cantidad de hijos que tenga la familia solicitante, por ejemplo Azucena del Socorro Rivas Martínez -que sólo tiene un niño en la escuela-, recibe un bono de 480 córdobas para alimentos, otro de 120 para la educación del menor, otro de cinco córdobas para ayuda de la escuela, y un último de 275 para la mochila escolar.
“Esta es la etapa uno del programa piloto, abarca las dos comarcas de Terrabona que ya le mencioné. El resto de comarcas y comunidades quedaría para una segunda fase dependiendo de los resultados que tenga la primera. Quiero dejar claro que este es un programa del gobierno para ayudar a las familias en extrema pobreza”, finalizó diciendo la señora Salmerón.
AYUDA NO ES PARA TODOS
El municipio matagalpino de Terrabona está integrado por 33 comunidades y 16 comarcas, pero la ayuda bimestral del gobierno, además de insuficiente y retrasada, apenas sí favorecerá a los comarcanos de San Juanillo y El Jícaro, el resto de poblados tendrá que esperar otro tiempo mejor.