Me quedo con tu silencio
que se desliza suavemente
susurrando frases mudas o mi oído…
burlándose del vacío.
Los minutos eternizan en tu reloj
y tu alma escapa lejos de tu cuerpo
escapas de mis manos, mis besos
mi alma.
Tienes la libertad de recorrer sin mí
tu camino….
No mires hacia atrás no estaré ahí.
No hurgues el amor que yo te di
en otras personas, inútilmente
lo encontrarás.
Volarás hacia tu destino,
extraño conocido
hombre al fin, cruel y frío.
Benita Ma. Paredes